martes, 7 de junio de 2011

Caravana día 3. Las víctimas no son invisibles


Durango 6 de junio de 2011 (Cencos).-  Camino al norte,  uno se percata de que en efecto las víctimas existen y están por todos lados en esta nueva geografía que está escaneando la Caravana por la Paz con Justicia y Dignidad, las madres, hijos, padres y amigos de éstas brotan con la vitalidad de la palabra y la organización. En la tercer día de jornada este “movimiento de movimientos” camino desde San Luis Potosí hasta Durango.
La acción comenzó temprano. Como forma de protesta civil pacífica los integrantes de la Caravana hicieron una cadena a todo lo largo de la reja de entrada en la New Gold- Minera San Xavier para clausurarla, esto en el Cerro de San Pedro, símbolo del escudo de San Luis Potosí y que tras desaparecer se convertirá en una montaña de escombro de 70 metros.
Tras la reja empleados de seguridad de la minera también se encontraban atentos en formación mientras Javier Sicilia y los ejidatarios, junto con el Frente Opositor a la minera (FAO), relataban la ilegalidad con la que opera y los daños a la población y al medio ambiente. Desde una camioneta usada como templete y con mantas colocadas en la reja, se realizó esta primer acción de resistencia civil simbólica y pacífica. El pueblo wixarika también se presentó para denunciar su desaparición de iniciar actividades mineras en Real de Catorce.
Otro pueblo en extinción son los duranguenses, dice Norma Huizor, una de las integrantes de la coordinadora para recibir a la Caravana. El motivo de su dicho tiene un análisis detrás: de 2007 a 2010 los homicidios en la entidad han aumentado un 286%, muy por encima de la media nacional (106%), los cuerpos de personas en las fosas clandestinas son más que los descubiertos en Tamaulipas y “aquí ni si quiera hay algún probable responsable”, dice. Además, las cifras de secuestros han aumentado en un 2380%, según los datos oficiales recopilados por las organizaciones de Durango. Sobre esto se agrega su preocupación porque ni si quiera existe como delito la desaparición forzada.
Esto los ha llevado a reflexionar sobre un Pacto Nacional que involucre la identificación de todos los cuerpos en fosas clandestinas, la investigación y justicia, el fin de la impunidad y que haya garantías para denunciar sin que esto signifique que se corre peligro.
Aquí en Durango, se llevó a cabo la marcha y el acto más numeroso hasta el momento de la Caravana. Entre los duranguense abundaban las pancartas con denuncias por desapariciones y asesinatos; y, al momento del acto, la víctimas que pidieron hablar, ni siquiera cabían en el templete.
Entre estos resaltaba la diversidad. Personas con más recursos que otras, un médico que denunció la precariedad de este sector, un joven que perdió a su prima, el caso de don Polo que fue asesinado por luchar para aclarar la muerte de su hijo, policías municipales que simplemente desaparecieron, un niño que lleva el mismo nombre de su padre, y también víctimas en la que el gobierno ha clasificado como daños colaterales.
Hasta el momento cada acto de la Caravana a superado la anterior, aumenta la asistencia y hay más interés de las familias de víctimas en alzar la voz. Incluso en la carretera a Durango, que se insistió en cruzar de día por su peligrosidad, ciudadanos detuvieron a la Caravana en tres ocasiones en una suerte de “reten” para dar la bienvenida, hablar y ser escuchados y sumarse rumbo al 10 de junio en Juárez.
Previo a Durango la parada fue en Zacatecas, enclavada entre montañas que dieron la pendiente para una marcha de paisajes coloridos, consignas de clamor por la justicia y rostros de dolor de madres y hermanos esperanzados por el paso de un grupo de viajeros por la paz con justicia y dignidad cuyo acto físico de reunión y solidaridad se descubre tan importante como el hecho de organizarse para cambiar las estructuras y relaciones de poder que nos tienen en emergencia nacional.
La palabra fue en esta etapa para una madre cuyo hijo policía fue asesinado o mandado asesinar por sus propios compañeros y para un empresario cuyo hermano era presidente municipal de fresnillo y fue secuestrado, aunque dijo estar seguro de que su hermano continua con vida.
En su turno Javier Sicilia leyó la “Declaración de Zacatecas” en la que el movimiento y la organizaciones y ciudadanos que lo integran rechazan que la policía federal haya entrado al Centro de Derechos Humanos Paso del Norte, integrante de este movimiento, y “si con esta acción se pretende que perdamos los estribos y respondamos con violencia[…] no cuenten con nosotros”.
En la Plaza de Armas de Zacatecas se intercambió una idea de cerrar el evento con el himno nacional, por la de un minuto de silencio, porque Javier Sicilia se resistió a pronunciar que este “suelo un soldado en cada hijo te dio”
En este descubrir esas otras voces que confirman la honda herida que esta dejando  la guerra contra el crimen organizado, la Caravana hace un trabajo de recopilación de información de víctimas a través de una comisión a la cual se puede contactar en recuperacion.memoria@yahoo.com.mx

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