jueves, 29 de noviembre de 2012

Onda expansiva



Ante una ejecución extrajudicial, ¿de qué tamaño es la onda expansiva?

¿Cuándo se asesina a una persona, qué más es asesinado?

¿Estos “daños colaterales” en cuantos corazones anidaban? (Definición genérica de colateral: aquello que es secundario o accesorio)

¿Cuántas madres, cuantos padres, cuantas hermanas, cuantos hermanos, cuantas hijas e hijos, cuantas abuelas y abuelos, cuantos tías y tíos, primas, primos, amigas, amigos, vecinos, comadres, compadres, quedaron huérfanas-huérfanos de una vida que cercana era?

¿Cuántas veces se repitieron las palabras huérfano, huérfana, viuda, viudo?

¿Cuántas palabras hay que inventar para nombrar la ausencia que duele?, ¿cómo se nombran los sueños que ya no son?, ¿cómo imaginar tanto futuro que dejo de ser?

¿Cuánto cuesta una bala?, ¿Cuánto pesa?, ¿Cuánto cuesta una muerte?, ¿Cuánto pesa un muerto?

¿Para qué sirve la Ley y el Derecho si en este país se mata en promedio a tres personas cada dos horas, y quienes matan siguen matando?

¿Qué pasa en la cabeza de una persona cuando asesina a otra?, ¿Qué pasa en su cabeza cuando además de asesinarla la decapita, la desmiembra, la deshace en ácido?, que demostración más estremecedora de lo humano.

83,191[1] personas es el equivalente a:

- 4, 991,460 kilos de carne y huesos humanos, casi cinco mil toneladas de muerte, ¿Quién las carga?

- 415,955 litros de sangre, es decir algo más de 8 camiones cisterna con capacidad de 50 mil litros. Se dice que la sangre abona la tierra, pero ¿habrá tierra que florezca con tanta muerte?

Si se colocaran en línea los cuerpos de estas 83,191 personas asesinadas extrajudicialmente en México, se formaría una fila de un poco más de 133 kilómetros, tanto como toda la carretera Distrito Federal – Toluca en sus dos sentidos.

83,191 personas casi llenarían el estadio Azteca, ¿de qué tamaño sería la conmoción mundial si el estadio Azteca se cayera y murieran 83,191 personas?

83,191 pares de ojos que abandonaron la luz, 83,191 pares de manos que dejaron de tocar, 83,191 pares de pies que ya no andan esta tierra.

No me corresponde calificar si estas 83,191 personas eran “buenas” o “malas”, pero si puedo afirmar que no les correspondía morir de la manera en que ocurrió, ni ser ofendidos sus familiares, ni pisoteado su recuerdo.

Gabriel García Noviembre 2012

miércoles, 28 de noviembre de 2012

El Fardo de nuestra esperanza - Mahmud Darwix

Es un placer y un honor para mí darles la bienvenida a esta tierra en esta primavera sangrienta, una tierra que suspira por su antiguo nombre: Tierra del Amor y de la Paz.

La valiente visita de ustedes en el transcurso de este cerco monstruoso constituye en sí misma una forma de romper ese cerco. Su presencia aquí hace que ya no nos sintamos aislados. A través de ustedes, nos damos cuenta de que la conciencia del mundo, que con tanto honor ustedes representan, sigue viva, de que es capaz de protestar y ponerse del lado de la justicia. Nos han confirmado que todavía tienen un valioso papel que jugar en la batalla por la libertad y la lucha contra el racismo.


Sé que los Maestros de la palabra no necesitan ejercicios retóricos ante la elocuencia de la sangre. Así pues, nuestras palabras serán tan simples como nuestros derechos: hemos nacido en esta tierra, venimos de ella. No conocemos otra madre, ni más lengua materna que la suya propia. Cuando nos dimos cuenta de que ésta es una tierra con demasiada historia y demasiados profetas, comprendimos que el pluralismo es un espacio en el que todo cabe, y no una celda; entendimos que nadie tiene el monopolio sobre la tierra, sobre dios, o sobre la memoria. Sabemos también que la Historia no es ni justa, ni elegante. Pero nuestra tarea en cuanto que seres humanos consiste en humanizar la Historia, puesto que somos, simultáneamente, sus víctimas y su creación.


Nada es tan evidente como la verdad y el derecho palestinos: este es nuestro país; este pequeño trozo de tierra es parte de nuestra real y en absoluto mítica Patria. Aunque cuente con todos los títulos de derecho divino que quiera atribuirse para sí, la ocupación es una ocupación extranjera: dios no es una propiedad particular.


Hemos aceptado las soluciones políticas basadas en el principio de compartir nuestras vidas sobre esta tierra dentro del marco de dos Estados para dos pueblos. Simplemente, exigimos nuestro derecho a vivir con normalidad, dentro de un Estado independiente en el territorio ocupado desde 1967 (incluyendo Jerusalén Este); exigimos una solución justa al problema de los refugiados y la desaparición de los asentamientos coloniales. Éste es el único camino hacia la paz que pondrá fin a este círculo vicioso de violencia.


Nuestra situación actual es más que evidente: no se trata de una lucha entre dos formas de existir, tal y como le gusta decir al gobierno israelí (o ellos, o nosotros). Se trata de acabar con la ocupación.


La resistencia frente a la ocupación no es solamente un derecho. Es una obligación nacional y humana que nos transforma, llevándonos de nuestra condición de esclavos a un estado de libertad. El camino más corto que puede poner fin a los desastres que están por venir y conducirnos a la paz pasa por liberar a los palestinos de la ocupación, y liberar a la sociedad israelí de la ilusión de que puede controlar a otro pueblo.


La ocupación no se conforma con privarnos de las más elementales condiciones de libertad. Al declarar una guerra constante contra nuestros cuerpos y nuestros sueños, contra nuestra gente y nuestros árboles, y mediante la práctica de crímenes de guerra, nos priva también de las bases más esenciales que nos permitan vivir dignamente como seres humanos. La ocupación no nos promete más que un sistema de apartheid y la derrota del alma frente a la espada.


Sufrimos, sin embargo, una enfermedad incurable: la esperanza. La esperanza que tenemos puesta en la liberación y la independencia. La esperanza de llevar una vida normal en la que no seamos ni héroes ni víctimas, de que nuestros hijos puedan ir seguros a la escuela. La esperanza de que una mujer embarazada pueda dar a luz a un bebé con vida, en un hospital, y no a una criatura muerta frente a un puesto de control del Ejército. La esperanza de que nuestros poetas puedan ver la belleza del rojo en una rosa, y no en la sangre. La esperanza de que esta tierra recupere su nombre primigenio: la tierra del Amor y la Paz. Gracias por ayudarnos a cargar con el fardo de nuestra esperanza.


Mahmud Darwix



BIBLIOGRAFÍA

Palabras del poeta palestino Mahmud Darwix ante una delegación del Parlamento Internacional de Escritores. Ramallah, 24 marzo 2002.

lunes, 26 de noviembre de 2012

La pesadilla no termina, continua...


Alguito del tal Alberto

"Bailamos de la risa, bailamos por las lágrimas,
bailamos por la locura, bailamos por los miedos,
bailamos por las esperanzas, bailamos por los gritos,
somos los bailarines, creando sueños ".

Albert Einstein

Comunicado de Artistas Aliados #YoSoy132.


A los que luchan por un mundo mejor,
A los que anhelan un país más justo y libre,
Al pueblo de México,

Nuestra patria se rehúsa a morir. Nuestra madre, de enfermedad terminal por tantos años de odio, de corrupción, de injusticias, de desigualdad, prefiere cerrar los puños y levantarlos a cerrar los ojos y dormir para la eternidad. Hoy nuevamente las bestias que la han enfermado con rapaces mordiscos y picaduras de muerte pretenden bailar sobre el cadáver de la tierra donde hemos nacido. En un país moribundo se compran presidencias, se estallan guerras inútiles, el narcotráfico y los medios privados se convierten en Estados paralelos, la represión es obligada para cualquier voz disidente, la libertad de expresión es un privilegio. Sin embargo, en un país moribundo, siempre hay personas aferrándose a la vida, al amor, a la esperanza. Personas que conscientes y constantes ofrendamos segundo a segundo nuestra vida por construir otro México posible. Personas que hemos convertido el luto de la muerte anunciada en fuerzas para seguir resistiendo.

El 1° de Diciembre, la presidencia impuesta, fraudulenta, inicia la cuenta regresiva para destruir lo poco que nos queda de país. Iniciamos todos, una cuenta regresiva de 52.560 horas para recuperar el país o firmar irremediablemente su condena de muerte. Es necesaria la acción para construir un futuro mejor, acción que debemos comenzar cuanto antes, para evitar la descomposición acelerada del país.

Porque no permitiremos que nuestra patria muera, porque estamos conscientes de la hora urgente para salvar a México convocamos a todo el pueblo mexicano a sumarse y realizar las siguientes acciones el día 1° de diciembre del año en curso, día de la toma presidencial de Enrique Peña Nieto, dentro del siguiente plan de acción que hemos denominado “Operación #1Dmx”:

•Usa en redes sociales los hashtag: #1Dmx, #MéxicoNOTienePresidente y #TomasLasCalles
•Difunde y participa en la campaña gráfica de la “Operación #1Dmx”
•Participa en el cerco humano al Palacio Legislativo de San Lázaro desde las 8am el día Sábado 1° de diciembre.
•Súmate al Comalazo Nacional a las 12:00 hrs. Donde quiera que estés empuña un comal, una cacerola, una olla o cualquier objeto que proyecte la profunda rabia e indignación hacia el nuevo gobierno mexicano.
•De igual forma invitamos a todos los ciudadanos a manifestar su inconformidad y ejercer el legítimo y constitucional derecho a la protesta pacífica en cada rincón, calle, colonia y delegación del país. Es necesario que en todo México se vea el profundo descontento social hacia el gobierno entrante.

Toda acción es importante, cada trinchera de lucha es fundamental. Este 1° de Diciembre es necesario tomar las calles, hacerlas nuestras, del pueblo, de los niños y niñas, de los ancianos, de los jóvenes, de los mexicanos. Sólo nosotros, el pueblo organizado, puede enrumbar definitivamente a este país hacia un destino mejor. Es necesario, ya no podemos esperar un segundo más, la historia y la patria lo reclama.

¡La cultura es un derecho, no un privilegio!
¡Seguimos luchando! ¡Venceremos!
Artistas Aliados #YoSoy132
Frente Audiovisual – Artistas Aliados #YoSoy132
Comalazo132
Operación #1Dmx
Ciudad de México . 26 de Noviembre de 2012

miércoles, 21 de noviembre de 2012

¿Por qué Gaza?



Encerrados contra un mar bravío lleno de peligros, así están los palestinos de Gaza. En el campo de concentración y exterminio más grande del mundo. Allí viven un millón trescientos mil cuerpos y almas humillados como si estuvieran en el 7º círculo del infierno. ¿Por qué tanta metralla y fósforo? ¿Por qué tanto horror y miseria? ¿Por qué tanta crueldad e inhumanidad? ¿Por qué Gaza? Y ¿por qué así?

Para que todos los explotados y oprimidos tengamos miedo. Para que nos sirva de espejo. Para que estemos avisados de lo que nos pasará si nos revelamos. Para que nos quedemos quietos y aterrorizados. Para eso el nazi Estado de Israel ejecuta la más brutal limpieza étnica de todos los tiempos. Pero estamos viendo el ejemplo contrario. El heroísmo palestino es el más sublime del que se tenga memoria. Es la resistencia más luminosa que nación alguna haya demostrado.

Esas mujeres palestinas pariendo apuradas más muchachos para que ocupen el lugar de los muertos en pelea. Esos niños y niñas orgullosos de su bandera y su país, del recuerdo que guardan en sus genes de aquel país, de ese antes de 1948. Orgullosos, hoy, de su pequeña franja contra el mar, agarrados a las piedras enfrentando las bombas. Soñando con volver “a casa”, esa que fue usurpada, esa que está ocupada por los criminales, pero ellos sueñan y luchan y volverán como siempre se ha vuelto de la noche y el terror. La vida está en esas sonrisas y esos llantos de gente que no teme a la muerte. No es posible vencerlos. Los matan, si, pero no los vencerán.

¿Y nosotros qué? Indignados, paralizados, angustiados, solidarios, movilizados a veces. Pero no es suficiente. Tenemos que aprender de ese heroísmo palestino, porque para eso es que son valientes y heroicos, como un mensaje metido en una botella lanzada al mar. Son valientes y heroicos como legado para la humanidad. Tenemos que demoler el miedo. Buscar la mirada de esos ojos. Encontrar el calor de esos cuerpos, respirar con la pasión que alimenta esas almas.

Ellos, los sionistas, son monstruos indignos. Con sus carros de fuego, con sus armas perfectas, con su ciencia del exterminio, solo construyen muerte y espanto a su alrededor. Que puede esperarse de aquellos que humillan a sus propios antepasados. Insultan el nombre del pueblo judío que fue perseguido por el nazismo alemán, o los zares rusos, o las dictaduras que en el mundo han sido. Ellos no pueden tener sueños, solo pesadillas. No pueden tener vida porque necesitan alimentarse de la muerte, del asesinato, de la masacre. Son mutantes de un tipo perverso, degenerado. Ellos son el espejo del capital financiero internacional, el Estado de un futuro atroz si el capitalismo logra sobrevivir.

Hoy Gaza nos duele en el corazón, en la piel, en los nervios. Pero de ese dolor está naciendo una voluntad de lucha inquebrantable. Macerado en el almíbar amargo del repudio a la masacre está creciendo un sentimiento profundamente humano de odio contra la bestia sionista. Un odio creador de libertad y triunfo, suficientemente poderoso para borrar de la faz de la tierra al Estado nazi de Israel.

¡Larga vida a los luchadores palestinos! ¡Gloria eterna al pueblo de Gaza!

Carlos Carcione  es Miembro del Consejo Editorial de la revista Comuna, pensamiento crítico en la revolución.

Lo sagrado

"Lo sagrado es el respeto a la vida. La espiritualidad es el respeto de lo esencial: amar la vida, amar todas las vidas." 

Bruno San Marco