jueves, 31 de mayo de 2012

Asamblea Interuniversitaria #YoSoy132

Primera parte de la Asamblea Interuniversitaria #YoSoy132, en Ciudad Universitaria 30 de Mayo 2012



Relatorias de las mesas de la Asamblea InterUniversitaria #YoSoy132

Carta a l@s #YoSoy132, Lydia Cacho


A las y los estudiantes:

En un documento original de la Secretaría de Gobernación se lee:

Sugerencias.

1) Evitar que en todos los medios de divulgación (Prensa, radio, televisión, etc.) se sigan empleando los términos ESTUDIANTES, CONFLICTO ESTUDIANTIL, y demás relacionadas con los acontecimientos.

2) Usar adjetivos como los siguientes: CONJURADOS, TERRORISTAS, GUERRILLEROS, AGITADORES, ANARQUISTAS, APATRIDAS, MERCENARIOS, TRAIDORES, MERCENARIOS EXTRANJEROS, FASCINEROSOS.

Lo firma de puño y letra el entonces responsable de la seguridad nacional, el priísta Luis Echeverría Álvarez. Gracias a Jacinto Rodríguez, el gran periodista especializado en investigar los vínculos entre el Estado y los medios podemos leer el documento original que cito (publicado en la Revista Emeequis de este mes).

Ahora más que nunca debemos leer La Otra Guerra Secreta: Los archivos prohibidos de la prensa y el poder, Debate (Agosto 2007) de Jacinto, para entender por qué los ataques aparentemente dispersos en contra de ustedes, las y los estudiantes que iniciaron y se han sumado al movimiento #YoSoy132, son parte de una estrategia política en la que se coluden los poderes fácticos y los periodistas e intelectuales del Sistema.

Ni antes, ni ahora, ni nunca el sistema político permitirá que la sociedad organizada se empodere sin pedir perdón y sin pedir permiso. Ya hablamos antes de cómo el gobierno canadiense ha intentado aplastar el movimiento estudiantil de Quebec y de las descalificaciones que sufrieron las y los indignados de España. Tomar las calles es reconocerse como ciudadanas, ciudadanos libres. Reconocerse así, en voz alta, en colectivo, nos da poder personal y poder social. Expresar las necesidades e inconformidades, por pequeñas que parezcan, es un acto político transformador en si mismo.

Si algo aprendí de joven, cuando me declaré feminista y me asumí activista por mis derechos y los de las demás, fue que habría que estar preparada para los momentos difíciles y siempre dispuesta para disfrutar de cada pequeño logro de la revolución de las mujeres. Cuando decidí ser periodista asumí la misma postura.

Y sí, cuando nos rebelábamos no había leyes ni contra la violencia intrafamiliar siquiera, a nadie se le ocurría que tan pronto lograríamos entender que las mujeres somos dueñas de nuestro cuerpo y de nuestros derechos reproductivos. Entonces no se penalizaba la violación y los refugios para mujeres maltratadas no existían. Las niñas y niños violados no sabían entonces que sus abusadores cometían un crimen y que ellos tenían derecho a la voz, a la seguridad y la protección. Corrían los años setenta y nunca nos dimos por vencidas. En los ochenta, durante las dictaduras de Argentina y Uruguay, las y los jóvenes se jugaron la vida no por una patria que los quería silenciar sino por el sueño posible de vivir en un país donde nadie tuviera que pedir permiso para pensar diferente, para cantar con voz propia, por exigir que los medios fueran libres, por saberse dueñas de sus cuerpos y dueños de sus ideas. Quienes en México antes de nosotras se rebelaron del 68 al 73 sabían, como sabemos ahora, que conspirar para construir un mundo mejor no es un acto efímero sino una forma de vida.

Aprendí que nadie habría de decirme cuál sería mi discurso, que las descalificaciones me inspiraban a estudiar más para entender mejor porqué era tan incómoda para el estatus quo. Aprendí que soy activista porque esa es mi forma de asumirme como ciudadana, de proteger mis derechos y mis libertades. Aprendí a buscar mi voz leyendo las voces de quienes admiraba más y supe que los tiranos son hijos de un patriarcado que busca unificar los discursos cívicos para derrotarlos, que exige líderes únicos para aniquilarlos, encarcelarlos o comprarlos.

Aprendí que el verdadero poder de una persona radica en nunca sacrificar los principios y jamás ceder ante el odio y el miedo, que son hermanos de la violencia. Aprendí a levantar la voz cuando hace falta y a llorar cuando duele la realidad, aprendí a pedir ayuda cuando la carga resulta inmensa y a nunca uniformarme para ser escuchada; porque las transformaciones de fondo no se obtienen con la unificación de criterios verticales sino con la reivindicación de la diversidad, la horizontalidad, la solidaridad y la auténtica libertad para expresarse y hacerse responsable de esas expresiones que cambian al mundo.

Y sí, es su derecho ser partidistas, apartidistas o anarquistas, creyentes o agnósticas, liberales, progresistas, conservadores o indefinidas. Que nadie les exija negar sus creencias para creer en ustedes y en su derecho a rebelarse.

La feminista Emma Goldman decía “si no puedo bailar, esta no es mi revolución”. Nos recordaba que las revoluciones se hacen con la alegría de la libertad reconocida y la pasión de la esperanza.

Así que bailen, salgan, griten, piensen, usen la creatividad y exprésense libremente, pero nunca crean que para cambiar al Sistema hay que imitarlo y seguir sus reglas.

John Berger: Para salvar el momento presente


Lo distinto de la tiranía global de hoy es que no tiene rostro. No es el Führer, ni Stalin ni un Cortés. Sus maniobras varían según cada continente y sus maneras se modifican de acuerdo a la historia local, pero su tendencia panorámica es la misma: una circularidad.

La división entre los pobres y los relativamente ricos se convierte en un abismo. Las restricciones y las recomendaciones tradicionales se vuelven añicos. El consumismo consume todo cuestionamiento. El pasado se vuelve obsoleto. En consecuencia la gente pierde su individualidad, su sentido de identidad y entonces se afianza y busca un enemigo para poder definirse a sí misma. El enemigo -no importa la denominación religiosa o étnica- se encuentra siempre también entre los pobres. Aquí es donde el círculo es vicioso.

En lo económico, junto con la riqueza el sistema produce más y más pobreza, más y más familias sin techo, mientras que simultáneamente promueve en lo político ideologías que articulan y justifican la exclusión y la eventual eliminación de las hordas de los nuevos pobres. Es este nuevo círculo político-económico lo que hoy alienta la constante capacidad humana para infligir crueldades que arrasan la imaginación humana.

"Anoche llamó una amiga desde Vadodara. Llorando. Le tomó 15 minutos poderme decir lo que le pasaba. No era muy complicado. Era sólo que una amiga de ella, Sayeeda, había sido atrapada por una muchedumbre. Era sólo que le habían abierto el vientre y se lo habían retacado con trapos ardientes. Era sólo que tras su muerte alguien le marcó en la frente un OM (la firma sagrada de los hindúes).

Éstas fueron las palabras de Arundhati Roy para describir la masacre de miles de musulmanes a manos de fanáticos hindúes en Gujarat, durante la primavera de 2002.

Escribimos, confesó alguna vez, en los resquicios de muros que alguna vez tuvieron ventanas. Y la gente que todavía tiene ventanas, a veces no puede entender.

Vayamos al lugar de los hechos, observemos, investiguemos, informemos, rescribamos, escribamos una versión final; se publica, mucha gente la lee -aunque uno nunca sepa qué es lo ancho o lo angosto-, nos volvemos escritores controversiales, con frecuencia amenazados, pero también apoyados, que escribimos de la suerte de millones de personas, mujeres, hombres, niños; se nos acusa de arrogancia, seguimos escribiendo, develamos y detallamos más proyectos de los poderosos que conducen a tragedias más inmensas y evitables; hacemos notas, cruzamos y recruzamos el continente, somos testigos de la desesperación evidente, continuamos publicando, debaten con nosotros una y otra y otra vez, mes tras mes, y los meses se convierten en años. Pienso en ti, Arundhati. Y no obstante lo que advertimos y contra lo que protestamos sigue incesante sin que nadie le ponga freno. Continúa irresistible. Continúa como si estuviera envuelto por un silencio permisivo nunca roto. Continúa como si nadie nunca hubiera escrito una sola palabra. Entonces nos preguntamos: ¿cuentan las palabras?, y alguna vez puede regresarnos una respuesta como ésta: las palabras aquí son como las piedras que les ponen a los prisioneros amarrados antes de ser arrojados a un río.

Analicémoslo: toda profunda manifestación política es un llamado a una justicia ausente, y la acompaña una esperanza de que en el futuro tal justicia quede establecida. Sin embargo, la esperanza no es la razón primera de que se efectúe la manifestación. La gente protesta porque no hacerlo es demasiado humillante, demasiado aplastante, demasiado letal. La gente protesta (monta una barricada, toma las armas, se va a la huelga de hambre, se toma de las manos para gritar o escribe) con el fin de salvar el momento presente, sin importar lo que traiga el futuro.

Protestar es negarnos a ser reducidos a cero y a que se nos imponga el silencio. Por tanto, en cada momento que alguien hace una protesta, por hacerla, se logra una pequeña victoria. El momento, aunque transcurra como cualquier otro momento, adquiere un cierto carácter indeleble. Se va y sin embargo dejó impresa su huella. Lo principal de una protesta no es que sea un sacrificio efectuado en pos de un futuro alternativo más justo. Lo principal es una redención del presente -algo que parecería no tener consecuencias, es decir, una acción que parece inconsecuente [sin lógica, desconectada del futuro, irrelevante]. El problema es cómo vivir una y otra vez con la supuesta ausencia de consecuencias, con lo inconsecuente.

La cuestión aquí, en realidad, replica Arundhati, es: ¿qué hemos hecho con la democracia, ¿en qué la convertimos?, ¿que ocurre con una democracia desgastada por completo cuando se le ha vaciado de contenido hasta hacerla hueca?, ¿qué ocurre cuando cada una de sus instituciones hizo metástasis y formó algo peligroso?; ¿qué ocurre ahora que la democracia y el libre comercio se han fundido en un solo organismo predatorio con imaginación tan constreñida y flaca que gira casi en su totalidad alrededor de la idea de maximizar las ganancias? ¿Será posible revertir este proceso? ¿Puede algo que ya mutó regresar a ser lo que alguna vez fue?

Cómo vivir con lo inconsecuente? El adjetivo es temporal. Tal vez una respuesta posible y adecuada es que es espacial. Y entonces de lo que se trata es de acercarnos y acercarnos a aquello que se redime del presente (al interior de los corazones de quienes se niegan a aceptar la lógica de ese presente). En ocasiones, un narrador puede lograr esto mismo.

En una historia la negativa de quienes protestan se vuelve un grito salvaje, la rabia, el humor, la iluminación de las mujeres, hombres y niños. Las narraciones son otro modo de volver indeleble un momento, porque cuando las historias son escuchadas se interrumpe el flujo unilineal del tiempo y que algo no tenga consecuencias pierde totalmente su sentido.

Antes de ser asesinado en el Gulag, Osip Mandelstam dijo eso precisamente: Para Dante, el tiempo es el contenido de la historia que uno siente en un solo acto sincrónico. Y de un modo inverso, el propósito de la historia es mantener junto el tiempo, para que todos seamos hermanos y compañeros en la misma búsqueda y en la misma conquista del tiempo.

Traducción: Ramón Vera Herrera

* Texto de John Berger escrito como saludo a la celebración de la Primera Audiencia General Introductoria del Tribunal Permanente de los Pueblos en Ciudad Juárez, Chihuahua, entre el 27 y el 29 de mayo. Es un fragmento de Bento’s Sketchbook, Pantheon Books, 2012, su libro más reciente

Fernando Medina ICTUS - Has escrito

Un mensaje a la juventud

 Aunque este mensaje de don Pablo fue hace más de un año, en los tiempos que corren adquiere actualidad y pertinencia.

Pablo González Casanova

Mensaje leído con motivo del XL aniversario del Colegio de Ciencias y Humanidades de la Universidad Nacional Autónoma de México

Desde 1968 hasta hoy los jóvenes revelan ser una nueva categoría en la historia universal. Es cierto que con anterioridad, en varios países de América Latina y del mundo, los jóvenes ya habían hecho acto de presencia, como ocurrió con la famosa reforma universitaria a la que en Córdoba, Argentina, convocaron los estudiantes. Es cierto también que muchos héroes de la historia universal, desde la antigüedad, han sido jóvenes; pero se distinguían como héroes, no como un protagonista genérico de la historia. En cambio, desde 1968, en París, en Chicago, en México, y hoy en el Magreb y los países árabes, los movimientos de la juventud están a la vanguardia de la lucha por otro mundo posible. Están contra la guerra, están contra las discriminaciones raciales, están contra los simulacros de democracia o de socialismo que en realidad son dictaduras de ricos y poderosos apoyados en las fuerzas de seguridad a su servicio, legitimados por la “clase política” de fingida elección popular o de partido, y hoy serviles ante las grandes potencias cuyos máximos dirigentes asumen abiertamente la mentalidad y la criminalidad colonialista ,--que desde ayer asumieron contra Vietnam, contra Cuba, contra los afro-americanos, -- y que ahora cada día que pasa, manifiestan orgullosos, contra los países y los pueblos de la periferia, y también contra la inmensa mayoría de los jóvenes del mundo entero, de los jóvenes de las poblaciones marginadas y excluidas, de las clases medias depauperadas, de los hijos de los trabajadores des-regulados, de los hijos de los técnicos y profesionales que no tienen educación, ni empleo, ni esperanza de tenerlos, ni futuro que perder.

Por esas causas aparece la juventud rebelde desde los años sesenta. Y también porque desde los años sesenta se empiezan a aplicar las primeras políticas neoliberales hoy en auge; las políticas que le quitan el futuro a la juventud, y que enriquecen más que nunca al gran capital. Porque desde los años sesenta se toman medidas de reducción de los servicios públicos y sociales que hoy dejan sin escuela, sin trabajo y sin futuro a la inmensa mayoría de la humanidad, en particular a los jóvenes y a los niños que son el futuro de la humanidad… Y porque desde entonces el discurso oficial muestra más y más su falsedad, su falta de respeto a la palabra, su falta de respeto a las personas, su falta de respeto a la moral pública, su inmensa capacidad de mentir, su maquiavélica capacidad de convertir la realidad en escenarios de falsas luchas en las que se enfrentan unos pueblos contra otros, unas culturas contra otras, unos jóvenes contra otros, para que pueblos, culturas y jóvenes se destruyan entre sí, a reserva de destruirlos también con campañas de odios raciales, de odios religiosos, y con todo tipo de narcóticos y de armas que les venden a trasmano y que permiten a quienes los producen y distribuyen hacer inmensos negocios a costa incluso de su propia juventud, hoy principal consumidora del mundo. 

miércoles, 30 de mayo de 2012

Yo Soy el 132: reflexiones iniciales desde la resistencia noviolenta

Pietro Ameglio

Esta movilización actual de jóvenes – en su origen universitarios- nos ha inyectado a todos en el país una semilla de esperanza y lucha no menores, en momentos muy oscuros de la realidad nacional, por diversas razones, y sin soluciones viables en el corto plazo: en medio de la constante y brutal “cuota de muertos y desaparecidos” del “exterminio masivo”, con formas de guerra civil que nos atraviesa, ahora con masacres ejemplares en Guadalajara, Chihuahua, Cadereyta y Nuevo Laredo, aunada a una nueva ola de “exterminio selectivo” (como cíclicamente conoce la historia mexicana), con los asesinatos de la periodista de Proceso Regina Martínez y 3 reporteros más en Veracruz, de los tres comuneros de Cherán y del maestro Teódulo de Ostula.

En esta movilización, muy incipiente y frágil aun, pero también real, creemos que están presentes algunas originalidades de la historia de nuestro país. Apuntaremos aquí sólo unas breves reflexiones acerca del terreno de la acción noviolenta y de la resistencia civil pacífica, que es una de las características visibles que tiene. Nos parece que se trata de una prolongación –o actualización- del “Ya basta” (enero del 94) y del “Estamos hasta la madre” (marzo 2011), lo que no quiere decir que tenga formas o duración similares. Para empezar, este “grito de masas en la calle” –eso sí análogo a los otros dos- está encabezado por un sujeto social distinto: no las comunidades indígenas mayas chiapanecas zapatistas o los familiares de las víctimas de la brutal “guerra al narco de Calderón”, sino por jóvenes –en su mayoría estudiantes- que se rebelan ante la manipulación informativa y el trato de “no sujetos” a los que se les somete, ante la imposición del gran capital de un virtual presidente nacional y, sobre todo, ante la “ausencia de esperanza en su futuro”: son más de la cuarta parte de la población del país (30 millones) y las principales víctimas del desempleo, de la falta de educación, de la violencia social.

INSTRUCCIONES PARA CAMBIAR EL MUNDO.



-I-

Constrúyase un cielo más bien cóncavo. Píntese de verde o de café, colores terrestres y hermosos. Salpíquese de nubes a discreción. Cuelgue con cuidado una luna llena en occidente, digamos a tres cuartas sobre el horizonte respectivo. Sobre oriente inicie, lentamente, el ascenso de un sol brillante y poderoso. Reúna hombres y mujeres, hábleles despacio y con cariño, ellos empezarán a andar por sí solos. Contemple con amor el mar. Descanse el séptimo día. 

-II-
 
Reúna los silencios necesarios. Fórjelos con sol y mar y lluvia y polvo y noche. Con paciencia vaya afilando uno de sus extremos. Elija un traje marrón y un pañuelo rojo. Espere el amanecer y, con la lluvia por irse, marche a la gran ciudad. Al verlo, los tiranos huirán aterrorizados, atropellándose unos a otros. Pero... ¡no se detenga!... la lucha apenas se inicia. 

Subcomandante Insurgente Marcos -Abecedario para escarabajos-

Resumen de las “10 estrategias de manipulación a través de los medios” de Noam Chomsky:


1. La distracción es el elemento básico del control social y significa desviar la atención de lo importante abrumando con distracciones e información insignificante usando un lenguaje oral y visual exagerado.
2. Crear problemas y después ofrecer soluciones con el método de “problema-reacción-solución”. Crear un problema para causar un miedo o coraje tal que se exijan leyes y policías más agresivas contra los derechos fundamentales.
3. La gradualidad en la imposición de ideas en forma imperceptible, indirecta, a cuentagotas, por largo tiempo.
4. El diferir, que es lograr de antemano la aceptación de políticas impopular al presentarlas como “dolorosas y necesarias” y guardarlas para usarlas cuando sea conveniente. Es más fácil la aceptación de un sacrificio a futuro que aceptarlo hoy ya que existe la idea de que “todo irá mejor mañana”.
5. Dirigirse al público como menores de edad. La publicidad utiliza discursos, argumentos, personajes y entonación infantiles, como si fueran criaturas de poca edad o deficientes mentales.
6. Manejar las emociones más que la reflexión para confundir en el análisis racional y en el sentido crítico.
7. Mantener al público en la ignorancia y la mediocridad para que sea incapaz de comprender las tecnologías y los métodos utilizados para su control y su esclavitud. “La calidad de la educación dada a las clases sociales inferiores debe ser lo más pobre y mediocre posibles”.
8. Estimular al público a la complacencia con la mediocridad. Promover que es moda el ser estúpido, vulgar e inculto.
9. Reforzar el sentimiento de autoculpabilidad. Hacer creer al individuo que él es culpable de su desgracia, por falta de inteligencia, de capacidad o de esfuerzo. Con ello viene la autodevaluación, la frustración y el sentimiento de culpa.
10. Conocer a los individuos mejor de lo que ellos mismos se conocen para manejarlos mejor, generar una brecha creciente entre los conocimientos del público y aquellos poseídos y utilizados por las elites dominantes.

YoSoy132

MANIFIESTO #YoSoy132








Ciudad de México, 29 de Mayo de 2012


Primer comunicado de la Coordinadora del Movimiento YoSoy132:

La situación en la que se encuentra México exige que las y los jóvenes tomemos el presente en nuestras manos. Es momento de que luchemos por un cambio en nuestro país, es momento de que pugnemos por un México más libre, más prospero y más justo. Queremos que la situación actual de miseria, desigualdad, pobreza y violencia sea resuelta. Las y los jóvenes de México creemos que el sistema político y económico actual no responde a las demandas de todos los mexicanos.

Los estudiantes unidos de este país creemos que una condición necesaria para corregir esta situación, consiste en empoderar al ciudadano común a través de la información, ya que ésta nos permite tomar mejores decisiones políticas, económicas y sociales. La información hace posible que los ciudadanos puedan exigir y criticar, de manera fundamentada, a su gobierno, a los actores políticos, a los empresarios y a la sociedad misma. Por eso, YoSoy132 hace del derecho a la información y del derecho a la libertad de expresión sus principales demandas.

Hoy, los jóvenes de México hemos encendido una luz en la vida pública del país. Asumamos este momento histórico con valentía e integridad. No esperemos más. No callemos más. Los jóvenes decimos: ¡Presente!

A los medios de comunicación nacionales e internacionales, a las instancias competentes del gobierno, a la sociedad mexicana en general. El movimiento YoSoy132 declara:

Primero.- Somos un movimiento ajeno a cualquier postura partidista y constituido por ciudadanos. Como tal, no expresamos muestras de apoyo hacía ningún candidato o partido político, pero respetamos la pluralidad y diversidad de los integrantes de este movimiento. Nuestros deseos y exigencias se centran en la defensa de la libertad de expresión y el derecho a la información de los mexicanos, en el entendido de que ambos elementos resultan esenciales para formar una ciudadanía consciente y participativa. Por lo mismo, promovemos un voto informado y reflexionado. Creemos que, en las circunstancias políticas actuales, el abstencionismo y el voto nulo son acciones ineficaces para avanzar en la construcción de nuestra democracia. Somos un movimiento preocupado por la democratización del país y, como tal, pensamos que una condición necesaria para ella, involucra la democratización de los medios de comunicación. Esta preocupación se deriva del estado actual de la prensa nacional y de la concentración de los medios de comunicación en pocas manos.

Segundo.- YoSoy132 es un movimiento incluyente que no representa a una sola Universidad. Su representación depende únicamente de las personas que se suman a esta causa y que se articulan a través de los comités universitarios.

En esencia, nuestro movimiento busca la democratización de los medios de comunicación con el fin de garantizar una información transparente, plural y con criterios mínimos de objetividad para fomentar una conciencia y pensamiento críticos. Es por ello que:

Exigimos competencia real en el sector de los medios de comunicación, en particular en lo referente al duopolio televisivo constituido por Televisa y Tv Azteca.

Exigimos la instauración en todos los medios informativos (radio, televisión y medios impresos) de instrumentos que resguarden el interés social.

Exigimos someter a concurso producciones para los canales públicos de permisionarios en las distintas escuelas de comunicación.

Exigimos hacer del acceso a internet un derecho constitucional efectivo, en los términos que establece el artículo 1° de nuestra Carta Magna.

Exigimos abrir espacios de debate entre jóvenes, académicos y los medios de comunicación sobre las demandas aquí expuestas.

Exigimos garantizar la seguridad de los integrantes de este movimiento, de quienes se expresan libremente a lo largo del país y, en particular, de los periodistas que han sido alcanzados por la violencia. Además, expresamos nuestra absoluta solidaridad con las personas que en los últimos días han sido reprimidas por manifestar sus ideas en distintos estados de la república.

Como demanda inmediata exigimos la transmisión en cadena nacional del debate de los candidatos a la presidencia de la República. Encontrando esto no como una imposición a las audiencias privilegiadas, sino como forma de garantizar el derecho a elegir verlo o no, a quienes hoy no cuentan siquiera con esa posibilidad.

¡Universitarios y jóvenes de México! este movimiento los convoca a organizarse, sumarse y hacer suyo este pliego petitorio por medio de todas las expresiones posibles, en especial utilizando su creatividad a través de la cultura.

¡Por una democracia auténtica!

¡YoSoy132!


 Anexo.

 YoSoy132 se construye como un movimiento que busca hacer efectivos principios fundamentales de la vida democrática. No puede haber ciudadanía sin libertad de expresión plena. Es por ello que mostramos nuestra más firme solidaridad con todos aquellos que han visto acalladas sus voces y con las causas que defienden los movimientos sociales en pro de la justicia, nos unimos a la voz de:

El movimiento en contra de Enrique Peña Nieto

Los familiares de las victimas de Feminicidios

El pueblo de Atenco

El movimiento por la paz con justicia y dignidad

Las manifestaciones estudiantiles y juveniles a lo largo del país que han sido reprimidas

Los pueblos indígenas en resistencia

Los periodistas alcanzados por la violencia

Los trabajadores, obreros y campesinos silenciados y explotados

La diversidad sexual acallada por la homofobia


En este sentido, hacemos un llamado a todos los oprimidos a unirnos en una misma lucha: por la libertad, por la justicia, por los sueños que compartimos y por el futuro que merecemos.