jueves, 8 de diciembre de 2011

El Jefe de Jefes - El Fisgón

ESCLARECEDOR INTERCAMBIO DE CARTAS ENTRE UN ALEMÁN Y UN GRIEGO A PROPÓSITO DE LA CRISIS GRIEGA.

Hace unos meses, el semanario alemán Stern publicó una Carta Abierta dirigida a “Queridos griegos” por un ciudadano alemán de nombre Walter Wuellenweber. La respuesta del griego clarifica algunas cuestiones que la prensa hegemónica en Europa y Estados Unidos se encargó de ocultar (entre otras, la complicidad de varios bancos de inversión y consultoras de “prestigio internacional” en dibujar los números de las cuestas fiscales griegas) y demuestra que al igual que tantos otros países, entre ellos los de Nuestra América somos acreedores y no deudores de las viejas potencias coloniales que nos sumieron en el atraso y la dependencia. Cabe recordar que Francia no devolvió a Haití las enormes sumas que este país pagó a su metrópolis colonial,desde 1804 hasta 1947, por haber tenido la osadía de declarar su independencia y abolir la esclavitud; y que Estados Unidos ha desconocido los fallos de la Corte Internacional de Justicia que le obligan a pagar una fuerte indemnización a Nicaragua por haber bloqueado con minas submarinas sus puertos durante la década sandinista, y que se resiste siquiera a sentarse a conversar con las autoridades de Hanoi las reperaciones de guerra que debería pagar por haber agredido y devastado durante once años a Vietnam ... El gobierno de Angela Merkel es fiel heredero de esta nefasta tradición del imperialismo.

La carta de Wuellenweber decía lo siguiente:

Queridos griegos: 

Desde 1981 pertenecemos a la misma familia.
Nosotros, los alemanes, hemos aportado como ningún otro al Fondo común, cerca de 200 mil millones de  euros, mientras que Grecia ha recibido cerca de 100 mil millones de esa suma, o sea la mayor suma per cápita que ningún otro pueblo de la Unión Europea. Nunca ningún pueblo ayudó hasta ahora voluntariamente hasta este grado a otro y por tanto tiempo.
Son ustedes, sinceramente, los amigos más caros que tenemos. El caso es que no solo ustedes se engañan a sí mismos, sino que también a nosotros. En esencia, nunca demostraron ser merecedores de nuestro Euro. Desde su incorporación como moneda de Grecia, nunca lograron hasta ahora cumplir con los criterios de estabilidad. Dentro de Unión Europea son el pueblo que gasta las mayores sumas en bienes de consumo. Ustedes descubrieron la Democracia, entonces deben conocer que se gobierna a través de la voluntad del pueblo, quien finalmente tiene la responsabilidad. No digan entonces, que solo los políticos son responsables del desastre. 
Nadie los obligó a evadir durante años impuestos, oponerse a cada política coherente para reducir el gasto público y nadie los obligó a elegir los gobernantes que han tenido y tienen. Los griegos son quienes nos han mostrado el camino de la Democracia, de la Filosofía y de los primeros conocimientos de Economía Nacional. Pero ahora nos muestran un camino equivocado. Y donde ustedes ya han llegado, no va más allá!!
Cordialmente,

Walter
 
A la semana siguiente, STERN publicó esta respuesta de un griego, dirigida a Wuellenweber, y que días antes había sido publicada por el periódico griego Athens Plus:

Querido Walter:

Me llamo Georgios Psomás. Soy funcionario público y no“empleado público” como despectivamente, como insulto, se refieren a nosotros mis compatriotas y tus compatriotas. Mi sueldo es de 1.000 euros por mes ¿eh? no vayas a pensar que son por día, como te quieren hacer creer en tu país. Fijate que gano una cifra que ni siquiera es inferior en 1.000 euros a la tuya, que es por varios miles.

Desde 1981, tenés razón, pertenecemos a la misma familia. Solo que nosotros les hemos concedido en exclusividad a Uds un montón de privilegios, como ser los principales proveedores del pueblo griego de tecnología, armas, infraestructura (2 autopistas y dos grandes aeropuertos  internacionales), telecomunicaciones, productos de consumo, autos, etc. Si me olvido de algo perdóname. Te señalo que dentro de la UE somos los mayores importadores de productos de consumo que elaboran las fábricas alemanas.

La verdad es que no hacemos responsables solo a nuestros políticos por el desastre de Grecia. También contribuyeron mucho algunas grandes empresas alemanas, las que pagaron enormes coimas (o “mordidas”) a nuestros políticos para asegurarse los contratos, para vendernos de todo, hasta unos cuantos submarinos fuera de servicio, que puestos en el mar quedan tumbados de costado.

Yo sé que aún no das crédito a lo que escribo. Tenéme paciencia, esperá, lee toda la carta y si no llego a convencerte, te autorizo a que me eches de la Eurozona, ese lugar de la VERDAD, de la PROSPERIDAD, de la JUSTICIA y de lo CORRECTO.
Walter, estimado Walter, pasó más de medio siglo desde que la Segunda Guerra Mundial terminó, ES DECIR MÁS DE 50 AÑOS, desde la época en que Alemania debería haber saldado sus obligaciones con Grecia. Estas deudas, QUE SOLO ALEMANIA hasta ahora se resiste a saldar con Grecia, (ya que Bulgaria y Rumania han cumplido en pagar las indemnizaciones estipuladas), consisten en:

1. Una deuda de 80.000.000 de marcos alemanes por indemnizaciones, que quedó impaga desde la Primera Guerra Mundial

2. Deudas por diferencias de clearing, en el período entreguerras, que asciende hoy en 593.873.000 dólares USA.

3. Los préstamos obligados que contrajo el III Reich a nombre de Grecia durante la ocupación alemana, que ascendieron en 3,5 mil millones de dólares durante todo el período de ocupación.

4. Las reparaciones que debe Alemania a Grecia, por las confiscaciones, persecuciones, ejecuciones y destrucciones de pueblos enteros, rutas, puentes, líneas ferroviarias, puertos, que produjo el III Reich, y que según lo dictaminado por los tribunales aliados, asciende a 7,1 mil millones de dólares, de los cuales Grecia no vio un billete aún.

5. Las inmensurables reparaciones de Alemania por la muerte de 1.125.960 griegos (38.960 ejecutados, 12.000 muertos como daño colateral, 70.000 muertos en combate, 105.000 muertos en los campos de concentración en Alemania, 600.000 muertos de hambre, etc. etc.)

6. La tremenda e inmensurable ofensa moral ocasionada al pueblo griego y a los ideales humanísticos de la cultura griega.

Sé que no te debe gustar para nada lo que te escribo. Lo lamento. Pero más me molesta lo que Alemania quiere hacer conmigo y con mis compatriotas. Amigazo Walter, en Grecia operan 130 empresas alemanas, dentro de las cuales se incluyen todos los colosos de la industria de tu país, las que tienen ganancias anuales de 6,5 mil millones de euros.

Muy pronto, si la cosa sigue así, lamentablemente no podré comprar más productos alemanes, porque cada vez tengo menos dinero. Yo y mis compatriotas crecimos siempre con privaciones, por lo cual lo podremos aguantar, no te hagas problema. Podemos vivir sin BMW, sin Mercedes, sin Opel, sin Skoda.

Dejaremos de comprar productos de Lidl, de Praktiker, de IKEA. Pero Uds, Walter, ¿cómo se las van a arreglar con los desempleados que dejará esta situación, tal vez hasta tengan  bajar su standard de vida, sus autos lujosos, sus vacaciones al exterior, sus excursiones sexuales a Tailandia? 

Uds (alemanes, suecos, holandeses, y restantes “compatriotas” de Eurozona) pretenden que nos vayamos de Europa, de la Eurozona y no sé también de donde más.

Creo firmemente que debemos hacerlo, para salvarnos de una Unión que es una banda de especuladores financieros, un equipo en el cual solo jugamos si consumimos los productos que ustedes nos ofrecen: préstamos, bienes industriales, bienes de consumo, obras faraónicas, etc.

Y finalmente Walter, debemos “arreglar” otro tema importante, ya que vos también, sos deudor de Grecia: ¡EXIGIMOS QUE NOS DEVUELVAN LA CIVILIZACIÓN QUE NOS ROBARON!!!

*Queremos de vuelta a Grecia las inmortales obras de nuestros antepasados, que guardan en los museos de Berlín, de Munich, de París, de Roma y de Londres.” 
¡Y EXIJO QUE SEA AHORA!! Ya que si me muero de hambre, me quiero morir al lado de las obras de mis antepasados
Cordialmente

Georgios Psomás

miércoles, 7 de diciembre de 2011

UNA MUERTE… O UNA VIDA (Carta cuarta a Don Luis Villoro en el intercambio sobre Ética y Política)

UNA MUERTE… O UNA VIDA

Octubre-Noviembre del 2011.


Quien nombra llama. Y alguien acude, sin cita previa, sin
explicaciones, al lugar donde su nombre, dicho o pensado, lo está
llamando.
Cuando eso ocurre, uno tiene el derecho de creer que nadie se va del
todo mientras no muera la palabra que llamando, llameando, lo
trae.”

Eduardo Galeano.
“Ventana sobre la Memoria”, en Las Palabras Andantes. Ed. Siglo XXI.

Para: Luis Villoro Toranzo.
De: Subcomandante Insurgente Marcos.
Don Luis:
Salud y saludos.

Antes que nada, felicitaciones por su cumpleaños el 3 de noviembre. Esperamos que con estas letras reciba también el abrazo cariñoso que, aún a la distancia, le damos.
Pues seguimos con este intercambio de ideas y reflexiones. Acaso ahora más solitarios por el barullo mediático que se levanta en torno a la definición de los nombres de los 3 bribones que habrán de disputarse el regir sobre los ensangrentados suelos de México.
Con el mismo frenesí con el que expiden sus facturas por “gastos de promoción de imagen”, los medios de comunicación se alinean a uno y otro lado. Todos coinciden en que las torpezas que exhiben con impudicia los respectivos aspirantes, sólo se pueden tapar haciendo más ruido sobre las del contrincante.
La época del furor navideño de compras ahora coincide con la venta de propuestas electorales. Claro, como la mayoría de los artículos que se expenden en esta época del año, sin garantía alguna y sin la posibilidad de devolución.
Después del sepelio de su ahora ex-secretario de gobernación, Felipe Calderón Hinojosa corrió gozoso al “buen fin” para demostrar que lo que importa es consumir, no importa que los secretarios de Estado sean perecederos y con una fecha de caducidad imprevista.
Pero aún en medio del ruido hay sonidos que laten para quien sabe buscar y tiene los arrestos y la paciencia suficientes para hacerlo.
Y en estas líneas que ahora le mando, Don Luis, palpitan muertes que son vidas.

I.- El poder del Poder.
“La libertad de elección te permite elegir la salsa con
la que serás comido.”

Eduardo Galeano.
“Ventana sobre las Dictaduras Invisibles” Ibid.
“Qué nos gobiernen, juzguen y cuiden las putas,
ya que sus hijos nos han fallado”

Tomado del blog laputarealidad.org

Debo haberlo leído o escuchado en alguna parte. Era algo así como “el Poder no es tener mucho dinero, sino el mentir y que te crean muchos, todos, o al menos todos los que importan”.
Mentir en grande y hacerlo impunemente, eso es el Poder.
Mentiras gigantes que incluyen acólitos y feligreses que les den validez, certeza, estatus.
Mentiras hechas campañas electorales, programas de gobierno, proyectos alternativos de nación, plataformas partidarias, artículos en periódicos y revistas, comentarios en radio y televisión, consignas, credos.
Y la mentira debe ser tan grande que no sea estática. Que cambie, no para hacerse más efectiva, sino para probar la lealtad de sus seguidores. Los malditos de ayer serán bendecidos apenas pasadas unas hojas en el calendario.
¿Es el Poder –o su cercanía- el gran corruptor?
¿Llegan a él hombres y mujeres con grandes ideales y es el accionar perverso y pervertidor del Poder el que los obliga a traicionarlos hasta llegar a hacer lo contrario y contradictorio?
Del empleo pleno a la guerra sangrienta (y perdida)…
De “la mafia en el poder” a la “república amorosa”…
Del “con seis mil pesos mensuales alcanza para todo” al “ni en el buen fin consigo una encuesta que me favorezca”…
Del “Dios mío, hazme viuda” al “Lupita D´Alessio, hazme leona frente al cordero”…
Del grupo San Ángel al Yunque totalmente palacio…
Del… del… del… perdón, pero no encuentro nada significativo que Enrique Peña Nieto haya dicho…
Es más, no encuentro que haya dicho nada, como si se tratara de un mal actor secundario, de ésos que salen en las telenovelas, balbucean algún parlamento y en los que nadie repara. Es más, puesto que lo evidente, no le haría mal inscribirse en el CEA de Televisa (según el plan de estudios, desde el primer año enseñan “expresión verbal”).
Sé bien que en los medios de comunicación se ha “leído” la fotografía del registro de Peña Nieto como único precandidato del PRI (donde aparecen los principales personajes de ese partido), como una muestra del respaldo partidario que tiene ese señor.
Mmh… a primera vista a mí me pareció que era la foto de una nota periodística sobre un nuevo golpe al crimen organizado. Que había sido desmantelada una banda de ladrones y que el chaleco antibalas, con el que suelen presentar a los “indiciados”, había sido sustituido por la camisa roja.
Luego miré la foto con más detenimiento. Oiga mi buen, ésos no están dando una muestra de respaldo. Es una banda de buitres que se ha dado cuenta de que Peña Nieto no es más que un títere huérfano y que hay que meterle mano porque, de llegar a la presidencia, no importará él, sino el ventrílocuo que lo maneje.
Su designación como candidato a la presidencia será una muestra más de la descomposición del Revolucionario Institucional, y la disputa por ver quién lo maneja será a muerte (y en los priistas esta imagen no es retórica).
Cómo será de patética la situación que hasta Héctor Aguilar Camín se ofrece a la adopción… y a la urgente alfabetización de la criatura.
En fin, sigamos preguntando:
¿Es el Poder el que corrompe o se debe ser un gran corrupto para acceder al Poder, para mantenerse en él… o para aspirar a él?
En uno de los largos recorridos de la Otra Campaña, pasando por la capital de Chiapas, Tuxtla Gutiérrez, comenté que algo tenía la silla gubernamental chiapaneca que convertía a personas medianamente inteligentes en estúpidos finqueros con poses de tiranuelos. Julio manejaba, Roger era el copiloto. Uno de los dos acotó “o ya eran así y por eso llegaron a gobernadores”.
Y después agregó, palabras más, palabras menos, la anécdota siguiente: “Pasando frente al edificio donde sesionaba el congreso, una señora escuchó gritos: “¡Ignorante!, ¡Idiota!, ¡Puta!, ¡Ladrón!, ¡Criminal!, ¡Asesino!, ¡Defraudador!” y otros calificativos más rudos. La señora, horrorizada, se dirige a un hombre que afuera del edificio lee un libro. “Es un escándalo”, le dice, “nosotros los mantenemos con nuestros impuestos y estos diputados no hacen nada más que pelear e insultarse”. El hombre mira a la señora, luego hacia el recinto legislativo y, volviendo a su libro, le dice a la señora: “no están peleando ni insultándose, están pasando lista de presente”.
-*-
II.- El Poder y la Reflexión sobre la Resistencia.
La izquierda es la Voz de los Muertos
Tomás Segovia. 1994.

Mmh… el Poder… la evidencia incuestionable, el sueño húmedo de los intelectuales de arriba, la razón de ser de los partidos políticos…
Ahora, con la muerte del maestro Tomás Segovia, lo nombramos a él, lo llamamos y lo traemos a sentarse con nosotros para, juntos, releer algunos de sus textos.
No sus poemas, sino sus reflexiones críticas sobre y frente al Poder.
Pocos, muy pocos, fueron y son los intelectuales que se han empeñado en entender, que no en juzgar, este accidentado andar que es el nuestro y al que llamamos “zapatismo” (o “neozapatismo” para algunos). En la raquítica cuenta aparecen, entre otros, Don Pablo González Casanova, Adolfo Gilly, Tomás Segovia y usted Don Luis.
A todos ellos, a usted, los abrazamos como sólo abrazan los muertos, es decir, hasta la vida.
Y quienes recuerdan ahora a Tomás Segovia sólo como poeta, lo hacen para escindir a ese hombre de su ser libertario. Como Don Tomás nada puede hacer ahora para defenderse y defender su palabra total, andan los homenajes de “tijera y engrudo”, editando y armando las piezas amables, dejando las incómodas para el olvido… hasta que otr@s incomod@s las recuerdan y las nombran.
Y para no interpretar sus palabras (que puede ser entendida como una forma amable de usurpación) le transcribo partes de algunos escritos.
En 1994, en plena euforia condenatoria de la derecha, ésa sí ilustrada porque la encabezaba Octavio Paz (uno de sus cortesanos era el empresario Enrique Krauze, -oh, no se ofusque don Krauze, a los intelectuales no se les puede reprochar el que sean de derecha o de izquierda, sino, como es su caso, el que para sobresalir, en lugar de usar el intelecto, recurran a la adulación de gánsteres como los que ahora son gobierno-), Tomás Segovia escribió lo siguiente (los subrayados son míos):
Siempre que prevalece una u otra forma de fascismo, la verdad y la justicia toman la forma de la Resistencia.
Pero es que además puede decirse que la izquierda es constitutivamente resistencia. Sin duda la izquierda se precipitó en nuestro siglo en un insalvable error histórico, pero ese error consistió a todas luces en creer que la izquierda podía tomar el poder. La izquierda en el poder es una contradicción, bastante nos lo ha mostrado la historia de este siglo (…).
Hoy está claro, me parece, que la izquierda no es el otro de la derecha, situadas ambas en una relación opuesta pero simétrica respecto del poder: la izquierda es ante todo el otro del poder, el otro ámbito y el otro sentido de la vida social, lo que queda sepultado y olvidado en el poder constituido, la vuelta de lo reprimido, la voz de la vida en común ahogada por la vida comunitaria, la voz de los desposeídos antes que la de los pobres (y la de los pobres sólo porque son mayoritariamente, pero no exclusivamente, los desposeídos) – la izquierda es la Voz de los Muertos.
Una de las ideas que más daño nos hicieron fue la de «reaccionario», que nos dejaba pensar que la derecha se opone al progreso, que es resistencia y habla en nombre del pasado, de las raíces, de lo «superado». Así la izquierda se convencía de que la resistencia es el poder en la medida en que seguía siendo de derecha y en que se oponía al progresismo de la izquierda en la tentativa desesperada de conservar sus privilegios y su dominio, sin ver que el poder, lo mismo de derecha que de izquierda, sólo es resistencia en un sentido diferente y mucho más simple: en el de resistirse a ser sustituido por otro poder, lo mismo de izquierda que de derecha; pero que ante la historia el poder es siempre progresista.
En México, como de costumbre, eso se ve con particular nitidez dada la crudeza de las relaciones de poder en este país: hoy sabemos con claridad que ningún gobierno fue más decidida y activamente progresista que el de Porfirio Díaz, y que en nuestros días es el PRI el que monopoliza y explota toda la retórica del progreso, del cambio, de la modernización, de la superación de los nostálgicos y los «emisarios del pasado», y hasta de democracia.
(Y esto me hace pensar de pasada que también la democracia en el poder o del poder es una contradicción: la democracia no es «demoarquía» –el pueblo en el poder es una utopía o una metáfora, muy peligrosa de tomar literalmente, porque «el pueblo», suponiendo que exista o incluso si no existe sino como entelequia, es por definición lo que no está en el poder, el otro del poder.)
Pero mis encantadores colegas, cuando se entregan al Gobierno a sabiendas de que sus promesas son falsas, ¿es que están seducidos? Imposible: la seducción es deseo en estado puro, implica la visión fulgurante de que tu goce es mi goce. No es posible una visión en la que el goce del Poder sea el goce del «pueblo».
Y en 1996 señaló:
Paralelamente, en un país que no practique ya la prohibición violenta de las expresiones directas de la vida social primaria, la ideología del poder nos chantajeará llamándonos putas –o sea disolventes, negativos, resentidos, atrabiliarios–, o tratará de persuadirnos, como tratan de persuadir los politólogos y otros intelectuales a los zapatistas, como tratan de persuadirme a mí mis colegas (empezando por Octavio Paz), de que la «verdadera» vía de expresarnos y de influir en la vida social es entrar en las instituciones –o en lo instituido en general.

-*-
Don Luis, creo que coincidirá conmigo en que, respondiendo a estos provocadores textos de Tomás Segovia, la reflexión sobre Ética y Política debe tocar el asunto del Poder.
Tal vez en otra ocasión, y llamando a otros, podamos intercambiar ideas y sentimientos (que no de otra cosa son los hechos que animan estas reflexiones), sobre este asunto.
Por ahora, vaya este llamado a Don Tomás Segovia, quien declaraba que no tenía tiempo para no ser libre y sin empacho confesaba: “casi toda la vida me la he ganado honestamente, o sea, no como escritor”.
No sólo para traer aquí su palabra irredenta, porque sí viene al caso, o cosa, según.
También y sobre todo, porque más que el poeta de las dos orillas, es el pensador que abrió una tercera puerta hacia el movimiento indígena zapatista. Mirando, viendo, oyendo y escuchando, Don Tomás Segovia cruzó esa puerta.
Es decir, entendió.

III.- El Poder y la Práctica de la Resistencia.

Municipio Autónomo Rebelde Zapatista San Andrés Sacamchen de Los Pobres, Altos de Chiapas. La mañana del 26 de septiembre del 2011, el comandante Moisés se dirigió a trabajar a su cafetal. Como todos los dirigentes del EZLN, no recibía salario o prebenda alguna. Como todos los dirigentes del EZLN, tenía que trabajar para mantener a su familia. Lo acompañaban sus hijos.
El vehículo en el que viajaban se despeñó. Todos quedaron golpeados, pero las heridas que sufrió Moisés fueron mortales. Cuando llegó a la clínica de Oventik ya era finado.
Ya en la tarde, como es costumbre en San Cristóbal de Las Casas cultivar rumores, la muerte de Moisés atrajo periodistas carroñeros que pensaron que el muerto era el Teniente Coronel Insurgente Moisés. Cuando supieron que no era él, sino otro Moisés (el Comandante Moisés), perdieron todo interés. A ninguno de ellos podía importarles alguien que no había aparecido en público como dirigente, alguien que siempre había estado en la sombras, alguien que aparentemente era sólo un indígena zapatista más…
En el calendario debe haber sido en 1985-1986. Moisés supo del EZLN y decidió sumarse al esfuerzo organizativo cuando en los altos de Chiapas los zapatistas se contaban con los dedos de las manos… y sobraban dedos.
Junto a otros compañeros (Ramona entre ellos), comenzó a caminar por las montañas del sureste mexicano, pero entonces con una idea de organización. De entre la niebla salía su pequeña figura a los parajes tzotziles en la zona Altos. Y su palabra reposada iba desglosando el dilatado historial de agravios en contra de quienes son el color que son de la tierra.
“Hay que luchar”, concluía.
La madrugada del primero de enero de 1994, como un combatiente más, bajó de las montañas a la altanera ciudad de San Cristóbal de Las Casas. Participó en la columna que tomó la presidencia municipal, rindiendo a la fuerza gubernamental que la custodiaba. Junto a los otros integrantes tzotziles del CCRI-CG, se asomó al balcón del edificio que daba a la plaza principal. Atrás, en las sombras, escuchó la lectura que uno de sus compañeros hacía de la llamada “Declaración de La Selva Lacandona” a una multitud de mestizos incrédulos o escépticos, y de indígenas esperanzados. Junto a su tropa se replegó a las montañas cuando corrían las primeras horas del 2 de enero de 1994.
Después de resistir los bombardeos e incursiones de las fuerzas gubernamentales, volvió a bajar a San Cristóbal de Las Casas como parte de la delegación zapatista que participó en los llamados Diálogos de Catedral con representantes del supremo gobierno.
Regresó y siguió caminando los parajes para explicar y, sobre todo, para escuchar.
“El gobierno no tiene palabra”, concluía.
Junto a miles de indígenas, levantó el Aguascalientes II, en Oventik, cuando el EZLN aún sufría la persecución zedillista.
Fue uno más de los miles de indígenas zapatistas que, con sus manos desnudas, se enfrentaron a la columna de tanques federales que querían posicionarse en Oventik en los días aciagos de 1995.
En 1996, en los diálogos de San Andrés velaba, como uno más, por la seguridad de la delegación zapatista, cercada como estaba por cientos de militares.
De pie, en las heladas madrugadas de Los Altos de Chiapas, resistía la lluvia que hacía huir a los soldados a buscar techo y refugio. No se movía.
“El Poder es traidor”, decía como disculpándose.
En 1997, junto a sus compañeros, organizó la columna tzotzil zapatista que participó en la llamada “Marcha de los 1,111”, y recabó información vital para esclarecer la matanza de Acteal, el 22 de diciembre de ese año, perpetrada por paramilitares bajo la dirección del general del ejército federal, Mario Renán Castillo, y con Ernesto Zedillo Ponce de León, Emilio Chuayfett y Julio César Ruiz Ferro como autores intelectuales.
En 1998 organizó y coordinó el apoyo y la defensa que, desde Los Altos de Chiapas, se dio a l@s compañer@s desalojad@s por los ataques contra los municipios autónomos por parte del “Croquetas” Albores Guillén y de Francisco Labastida Ochoa.
En 1999 participó en la organización y coordinación de la delegación indígena tzotzil zapatista que participó en la consulta nacional, cuando 5 mil zapatistas (2500 mujeres y 2500 hombres) cubrieron todos los estados de la República Mexicana.
En el 2001, después de la traición de toda la clase política mexicana a los llamados “Acuerdos de San Andrés” (entonces se aliaron PRI, PAN y PRD para cerrar la puerta al reconocimiento constitucional de los derechos y la cultura de los pueblos originarios de México), continuó andando por los parajes tzotziles de Los Altos de Chiapas, hablando y escuchando. Pero entonces, al terminar de escuchar, decía: “Hay que resistir”.
Moisés había nacido el 2 de abril de 1956, en Oventik.
Sin proponérselo siquiera y, sobre todo, sin tener ninguna ganancia, se vio convertido en uno de los jefes indígenas más respetados en el EZLN.
Apenas unos días antes de su muerte, lo vi en una reunión del Comité Clandestino Revolucionario Indígena-Comandancia General del EZLN, donde se analizó la situación local, nacional e internacional, y se discutieron y decidieron los pasos a seguir.
Explicamos que una nueva generación de zapatistas estaba llegando a los cargos de dirección. Jóvenes y jóvenas que nacieron después del alzamiento, que se formaron en la resistencia, y que se educaron en las escuelas autónomas, son ahora elegidos como autoridades autónomas y llegan a ser miembros de las Juntas de Buen Gobierno.
Se discutió y acordó el cómo apoyarlos en sus tareas, acompañarlos. Cómo construir el puente de la historia entre los veteranos zapatistas y ellos. Cómo nuestros muertos nos heredan compromisos, memoria, el deber de seguir, de no desmayar, de no venderse, de no claudicar, de no rendirse.
No había nostalgia en ninguno de mis jefes y jefas.
Ni nostalgia de los días y las noches en los que, en silencio, forjaron la fuerza de lo que mundialmente sería conocido como “Ejército Zapatista de Liberación Nacional”.
Ni nostalgia por las jornadas en que nuestra palabra era escuchada en muchos rincones del planeta.
No había risas, es cierto. Había rostros serios, preocupados en encontrar juntos el camino común.
Había, eso sí, lo que Don Tomás Segovia llamó alguna vez “nostalgia del futuro”.
“Hay que contar la historia”, dijo el Comandante Moisés, a modo de conclusión, al final de la reunión. Y se fue el Comandante a su champa en Oventik.
Esa mañana del 26 de septiembre del 2011, salió de su casa diciendo “vengo luego”, y se fue a su trabajadero para conseguir de la tierra el sustento y el mañana.

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Al escribir de él me duelen las manos, Don Luis.
No sólo porque estuvimos juntos en el inicio del alzamiento y luego en días luminosos y frías madrugadas.
También y sobre todo, porque al hacer este rápido trazo de su historia, me doy cuenta de que estoy hablando de la historia de cualquiera de mis jefas y jefes, de ese colectivo de sombras que nos marca el rumbo, el camino, el paso.
De quienes nos dan identidad y herencia.
Tal vez a los rumorólogos coletos y demás fauna, no les interese la muerte del Comandante Moisés porque sólo era una sombra más entre los miles de zapatistas.
Pero a nosotros nos deja una deuda muy grande, tan grande como el sentido de las palabras con las que, sonriendo, se despidió de mí en aquella reunión:
“La lucha no acaba”, dijo mientras recogía su morraleta.
-*-
IV.- Una muerte, una vida.

Podría elucubrarse sobre qué es lo que lleva mis palabras a tender este complicado y múltiple puente entre Don Tomás Segovia y el Comandante Moisés, entre el intelectual crítico y el alto jefe indígena zapatista.
Podría pensarse que es su muerte, el que al nombrarlos volvemos a traerlos entre nosotros, tan iguales porque eran, y son, diferentes.
Pero no, son sus vidas las que vienen al caso, o cosa, según.
Porque sus ausencias no producen en nosotros homenajes frívolos o estériles estatuas.
Porque dejan en nosotros un pendiente, un debe, una herencia.
Porque frente a las tentaciones de moda (mediáticas, electorales, políticas, intelectuales), hay quien afirma que no se rinde, ni se vende, ni claudica.
Y lo hace con una palabra que sólo se pronuncia con autenticidad cuando se vive: “Resistencia”.
Allá arriba la muerte se exorciza con homenajes, a veces monumentos, nombres a calles, museos o festivales, premios con los que el Poder festeja la claudicación, el nombre en letras doradas en alguna pared por derrumbar.
Se afirma así esa muerte. Homenaje, sentidas palabras, vuelta de hoja y a lo que sigue.
Pero…
Dice Eduardo Galeano que nadie se va del todo mientras haya alguien que lo nombre.
Y decía el Viejo Antonio que la vida era un largo y complicado rompecabezas que sólo se podía armar cuando los herederos nombraban al finado.
Y Elías Contreras dice que la muerte necesita tener su tamaño, y que sólo lo tiene cuando se pone al lado de una vida. Y agrega que hay que recordar, cuando se nos va un pedazo del corazón colectivo que somos, que esa muerte fue y es una vida.
Eso.
Nombrando a Moisés y a Don Tomás, los traemos de nuevo, armamos el rompecabezas de sus vida de lucha, y reafirmamos que, acá abajo, una muerte es sobre todo una vida.
-*-
V.- Hasta luego.

Don Luis:
Creo que con esta misiva damos por terminada nuestra participación en este provechoso (lo fue para nosotros) intercambio de ideas. Al menos por ahora.
La pertinencia de las ventanas y puertas que se abrieron con el ir y venir de sus ideas y las nuestras, es algo que, como todo acá, se irá acomodando en geografías y calendarios aún por definirse.
Agradecemos de todo corazón el acompañamiento de las plumas de Marcos Roitman, Carlos Aguirre Rojas, Raúl Zibechi, Arturo Anguiano, Gustavo Esteva y Sergio Rodríguez Lazcano, así como a la revista Rebeldía, que fue la anfitriona.
Con estos textos, ni ellos, ni usted, ni nosotros, buscamos votos, seguidores, feligreses.
Buscamos (y creo que encontramos) mentes críticas, alertas y abiertas.
Ahora arriba seguirá el estruendo, la esquizofrenia, el fanatismo, la intolerancia, las claudicaciones disfrazadas de táctica política.
Luego vendrá la resaca: la rendición, el cinismo, la derrota.
Abajo sigue el silencio y la resistencia.
Siempre la resistencia…
Vale Don Luis. Salud y que sean vidas las que las muertes nos hereden.
Desde las montañas del Sureste Mexicano.
Subcomandante Insurgente Marcos.
México, Octubre-Noviembre del 2011.

VI. LA P.D. ATACA DE NUEVO.- No íbamos a decir nada. No porque no tuviéramos nada qué decir, sino porque quienes ahora se indignan con justicia contra la calumnia iletrada, nos calumniaron hasta cerrarnos los puentes hacia otros corazones. Ahora, pequeños nosotros y pequeña nuestra palabra, sólo unos cuantos, algunos de esos empecinados que suelen ser quienes echan a andar la rueda de la historia, buscan nuestro pensamiento, nos buscan, nos nombran, nos llaman.
No íbamos a decir nada, pero…
Uno de los 3 bribones que habrán de disputarse el trono sobre los escombros de México, ha venido a nuestras tierras a demandarnos silencio. Es el mismo que no acaba de madurar y reconocer sus errores y tropiezos. El mismo que encabeza un grupo ávido de poder, pleno de intolerancia, que buscó, busca y buscará la responsabilidad de sus torpezas y esquizofrenias en otros. Con un discurso más cercano a Gaby Vargas y a Cuauhtémoc Sánchez que a Alfonso Reyes, ahora predica y fundamenta sus ambiciones en el amor… a la derecha.
¿Aquellos que le criticaron a Javier Sicilia sus muestras de afecto para con la clase política, criticarán ahora la “República Amorosa”? ¿Esos que se sumaron y predicaron el que Televisa era el mal a vencer, criticarán ahora el amoroso apretón de manos con el lacayo del horario estelar?
¿Escribirá ahora Octavio Rodríguez Araujo un artículo demandando “congruencia, líder, congruencia”? ¿John Ackerman le exigirá radicalidad argumentando que eso es lo que la gente quiere y espera? ¿El ciro-gómez-leyva de La Jornada, Jaime Avilés, lanzará a sus camisas pardas de cal y canto a denunciarlo por negociar con los chuchos, los empresarios, su odiado López Dóriga? ¿El laura-bozzo de La Jornada, Guillermo Almeyra, lo juzgará y condenará por colaboracionista entonando el estribillo de “¡que pase el desgraciado!”?
No, mirarán para otro lado. Dirán que es una cuestión táctica, que está usando eso para ganar votos con la clase media. Bien, así que nada es lo que parece: el plantón de Reforma no fue para exigir el recuento de votos que hubiera hecho evidente el fraude, sino para que la gente no se radicalizara; las críticas a Televisa no fueron para denunciar el poder de los monopolios mediáticos, sino para que se le abrieran los espacios de esa empresa (y ser de nuevo su cliente en los spots electorales). ¿Qué sigue? ¿Las brigadas juntando recursos para el teletón?
Pero nosotros podríamos entender que él esté sólo siguiendo una táctica (torpe e ingenua, según nosotros, pero una táctica). Que no crea en serio que los empresarios lo van a apoyar, que los chuchos no lo van a traicionar, que el PT y el Movimiento Ciudadano son partidos de izquierda, que Televisa está cambiando, que su interlocutor privilegiado en Chiapas debe ser el priismo (como antes lo fue el sabinismo). Incluso que crea que es más inteligente que todos ellos y que los va a embaucar a todos simulando que les sirve, o intercambiando usos y costumbres en el imposible juego político de “todos ganan” y “amor y paz”.
Ok, es una táctica… o una estrategia (de todas formas no entienden lo que es una y otra cosa). Lo que se constata es que él suma a su derecha (desertores del PAN incluidos) y que nada aparece a su izquierda. Sigue los mismos pasos de su antecesor, Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, que se acomidió con los poderosos, apostando a que las izquierdas no tendrían más remedio que apoyarlo “porque no hay otra cosa”. Ok de nuevo, estrategia o táctica, ya lo explicarán los moneros en sus talleres. Nosotros sólo preguntamos: ¿cuándo, en México, le ha dado resultado positivo a la izquierda el correrse a la derecha? ¿Cuándo el ser serviles con los poderosos ha ido más allá de divertirlos? Cierto, los “chuchos” pueden dar cuenta del éxito de esa táctica política (¿o estrategia?), pero no se trata de transitar el mismo camino… ¿o sí?
Mientras tanto, el grupo porril ilustrado que lo promueve seguirá haciendo malabares para justificar el cambio de rumbo… o apostarán a la desmemoria.
De todas formas, no faltará a quien culpar del tercer lugar, ¿no?
Vale de nuevo.
El Sup fumando y esperando el alud de calumnias que, en nombre de la “libertad de expresión” y sin derecho a réplica, prepara la oposición de arriba.

martes, 6 de diciembre de 2011

viernes, 2 de diciembre de 2011

Las amenazas

Luis Javier Garrido
 
El último año del gobierno panista está marcado por la información de la Cepal de que sólo en México y en Honduras creció la pobreza en América Latina (La Jornada, 30 de noviembre) y el empecinamiento de quienes gobiernan en extremar el clima de violencia que cada vez más repudian los mexicanos.
 
1. La denuncia presentada el viernes 25 ante la Corte Penal Internacional (CPI) de La Haya (Países Bajos) contra Felipe Calderón y su gabinete de seguridad por delitos de lesa humanidad cometidos durante su guerra contra el crimen organizado, con el respaldo de más de 23 mil firmas, constituye un hecho sin precedentes en la historia jurídica y política de México, pues jamás un gobernante en funciones había sido objeto de una acusación de esta dimensión, y sienta un nuevo precedente en la histórica lucha de los mexicanos en defensa de sus derechos fundamentales y contra la impunidad del presidencialismo.

2. Este acto de dignidad de este grupo de mexicanos dignos se da en un contexto de hartazgo nacional ante la violencia de Estado desatada con fines aviesos por Calderón y los panistas, no contra los cárteles sino contra el pueblo mismo, y la demagogia con la que la derecha en el poder busca engañar al pueblo y crear las condiciones para proseguir el saqueo del país, pero no es la única manifestación de inconformidad que se da a nivel internacional ante la complicidad de la Suprema Corte de Justicia con el gobierno del PAN, y su incapacidad para hacer valer la principal de sus funciones: velar por la constitucionalidad de las leyes y de los actos de la administración.

3. Las iniciativas para recurrir al derecho internacional a fin de detener la barbarie calderonista se están multiplicando, pues el 21 de octubre otro importante grupo de mexicanos respaldó la iniciativa del Tribunal Permanente de los Pueblos (TPP), heredero del Tribunal Russell, para abrir un capítulo en México y juzgar a Calderón Hinojosa (La Jornada, 22 de octubre). Ya en marzo un ciudadano mexicano había presentado otra querella en La Haya contra él por crímenes de guerra y de lesa humanidad (aceptada entonces con más de 400 votos contra tres abstenciones). Y el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad (MPJD),
encabezado por el escritor Javier Sicilia, a pesar de haber sido objeto de todas las burlas de Los Pinos sigue buscando incidir en esta lucha, sobre todo ahora que otro de sus integrantes fue asesinado impunemente.

4. El escenario de la globalización neoliberal que se ha ido forjando como un candado de seguridad de los intereses de las multinacionales y de los crímenes de los gobernantes está así siendo utilizado en su contra, no obstante los esfuerzos espurios por coparlo, y aunque poco puede esperarse de éste, el precedente ahí queda. A pesar de que Calderón Hinojosa fracasó en octubre en su intento por colocar a Javier Laynez Potisek, un oscuro abogado empresarial, como juez de la CPI, al ser estimado éste como no calificado para el cargo (Proceso, 1827), Washington conserva un control casi absoluto sobre los tribunales internacionales.

5. Los fundamentos de la acusación a Calderón se hallan a la vista de todos, pues el gobierno de facto dio a las fuerzas armadas un papel ilegal como policías con autorización para violentar los derechos humanos, allanando domicilios, deteniendo a personas y, a pesar de que esto se niega, disparando sobre el pueblo, lo que ha generado un sinnúmero de crímenes; avaló la estrategia de Washington para crear grupos paramilitares e introducir ilegalmente armas a México destinadas a éstos y a ciertos cárteles a fin de exacerbar la violencia y la colombianización del país; permitió la presencia impune de agentes estadunidenses en territorio mexicano para dirigir a las fuerzas armadas; y administró, en suma, la violencia en un escenario en el que el crimen organizado está en todas partes y no se sabe quién genera los crímenes y las matanzas: si los cárteles que se pretende combatir, y que florecen como el negocio, o las fuerzas armadas y los paramilitares oficiales y sus cómplices en el sector político y financiero, que buscan reordenar el negocio en función de los intereses de Washington. De ahí que el escritor Fernando Vallejo, con gran valor civil, señalara el día 26 en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara que Calderón es un hombre indigno del puesto que ocupa.

6. La respuesta de Los Pinos a la denuncia ante La Haya en un comunicado emitido la noche del domingo 27, calificando como calumniadores a los signatarios de la misma y amenazando con proceder legalmente (lo que ya se sabe lo que significa en México) contra ellos y contra cualquier otro que cuestione su estrategia en foros e instancias internacionales o nacionales, ha merecido en consecuencia un repudio absoluto y lo menos que se ha hecho es calificarla de fascistoide, pues las amenazas gubernamentales son contra todos los mexicanos inconformes, que es la mayoría.

7. El inusitado respaldo a Calderón de Emilio Chuayffet (presidente de la Cámara de Diputados), señalando el día 28 en una rueda de prensa, a la que asistió en un estado de agitación incontrolado, que éste tiene derecho a defenderse frente a injurias no probadas, es en todo caso un desvergonzada exigencia a la impunidad de la clase política mexicana y de él mismo: una autodefensa, que mucho aclara lo que acontece. Como se recuerda, Chuayffet fue señalado cuando despachaba en Bucareli como principal responsable por la matanza de Acteal el 22 de diciembre de 1997, que conmovió al mundo, y acusado a nivel internacional por auspiciar la creación de paramilitares en Chiapas, lo que llevó a Zedillo a removerlo del cargo. El pez por la boca muere, y el precandidato presidencial priísta Enrique Peña Nieto, olvidándose también que es un derecho inalienable de los mexicanos el acudir a un tribunal internacional, se opuso con énfasis al día siguiente a cualquier acción contra un presidente en turno, advirtiendo así que en el caso de llegar a Los Pinos querría mantener el estatuto de absoluta impunidad para la clase política y el Ejecutivo federal.

8. El asesinato del activista social Nepomuceno Moreno Muñoz, integrante del MPPJD, el lunes 28 en el centro de Hermosillo, luego de que había denunciado y dado información a la PGR por la desaparición de varios jóvenes –entre ellos su hijo–, y solicitado la protección oficial, plantea empero de nuevo las mismas cuestiones: ¿dónde está el crimen organizado, en los cárteles o en el gobierno? ¿Y a quién interesa más se extreme el clima de violencia en el país: a Washington y a la actual cúpula en el poder, o a los narcotraficantes?

9. La nueva legislación, ya de corte abiertamente fascista, que los panistas buscan introducir estos días en la miscelánea penal, equiparando protestas a actos terroristas y criminalizando los actos de inconformidad ante las autoridades, para al mismo tiempo fortalecer el estatuto de impunidad para las fuerzas extranjeras que operan en México, denunciada por el senador Pablo Gómez (La Jornada, primero de diciembre), es una nueva señal de los riesgos que corre la nación.

10. El último año del gobierno de facto se inicia de esta manera con un número de mexicanos cada vez mayor que están dispuestos, con una intransigencia que conmueve, a hacer valer su exigencia de ¡Ya basta! a la cúpula de un poder económico y político empeñada en mantener a toda costa sus privilegios.

Amenazas y libertad de expresión

Octavio Rodríguez Araujo
 
Ahora que la suprema corte de justicia de la nación (así con minúsculas) ha dictaminado que la libertad de expresión está por encima de las afectaciones al honor y a la reputación de las personas y empresas periodísticas (La Jornada), haré uso de mi libertad de expresión para decir que Calderón me está amenazando en mi calidad de firmante de la denuncia presentada ante la Corte Penal Internacional (CPI) en su contra y de algunos de sus empleados (García Luna, Galván y Saynez) y El Chapo Guzmán, entre otros. La denuncia no es contra el gobierno de la República, pues en estos casos no tienen cabida en la CPI, sino contra personas con responsabilidad pública y atribuciones de mando sobre policías, soldados y marinos que han asesinado, desaparecido y atropellado a muchos mexicanos, violando sus derechos constitucionales y también sus derechos como seres humanos.
 
Ningún presidente de la República, en 44 años de escribir en periódicos, me había amenazado por lo que firmo. No sé cómo Calderon cumplirá su amenaza, pues los delitos contra el honor fueron eliminados del Código Penal Federal. Ya no son delitos los golpes y otras violencias físicas simples, injurias, difamación y calumnias. Si el principal inquilino de Los Pinos recurre al Código Civil Federal (artículo 1916), en el mejor de los casos podría acusarme, junto a otras 23 mil personas (y las que se agreguen), por daño moral, ya que podría argumentar (con el apoyo de un sicólogo de reconocida solvencia) que con la denuncia mencionada hemos menoscabado su integridad síquica (la física no ha sido tocada). Sin embargo, deberá tomar en cuenta que el Código Civil dice que se trata de un ilícito si tal posible afectación es ilegítima, pero no es el caso pues hemos recurrido a una corte penal reconocida y avalada por el Estado mexicano. Que con dicha denuncia hayamos afectado la integridad síquica de Calderón, a juzgar por su reacción, no es nuestra culpa.

Personalmente siempre he pensado que quien se arriesga a jugar el papel de presidente de un país tiene la piel dura y sabe que se expone a ser criticado.

¿En qué consiste la amenaza de Calderón? Las imputaciones en la denuncia son, para él, infundadas e improcedentes, verdaderas calumnias y acusaciones temerarias (es su opinión, y hasta podríamos decir que es respetable), pero luego viene la amenaza: por lo cual, el gobierno de la República explora todas las alternativas para proceder legalmente en contra de quienes las realizan en distintos foros nacionales e internacionales. Proceder legalmente contra los 23 mil firmantes. Esta es la amenaza.

Lo que hemos pedido es una investigación y todavía falta que la denuncia sea aceptada por la CPI. Personalmente espero que sí sea procedente y que se hagan las averiguaciones pertinentes. Alguien tiene que ser responsable por los crímenes que la guerra de Calderón ha provocado, por la tortura, por las violaciones al artículo 16 constitucional y otros relacionados con las garantías individuales. Muchos somos los que hemos opinado sobre estos temas, tanto en las páginas de este diario como en las de otros medios. El pueblo mexicano conoce mejor que nadie los excesos cometidos por las autoridades en contra de inocentes e incluso de presuntos culpables. Miles de inocentes han perdido la vida en operativos y acciones de policías, militares y marinos, y hay claros testimonios de ello, así como de violaciones a mujeres por parte de los mismos. Hemos visto también fotografías y videos de tratos inhumanos y de tortura a presuntos hampones, y hasta de asesinatos en lugar de los juicios legales que ordenan nuestras leyes. Una cosa es que sean delincuentes de la peor ralea y otra que se les trate como perros rabiosos acorralados. Todo mundo merece un juicio justo y, desde luego, la demostración de sus culpas.

La scjn (así con minúsculas) sentó precedente en el litigio de La Jornada contra Letras Libres que, como bien señala el editorial de este diario del martes pasado, abre la puerta para que cualquier actor social pueda formular, sin temor a consecuencias legales, toda suerte de calumnias contra terceros, así sean tan disparatadas e infundadas como el libelo publicado en la revista dirigida por el ultraderechista y mentiroso Enrique Krauze (sobre el calificativo mentiroso, me baso en el libro de Manuel López Gallo, Las grandes mentiras de Krauze, Ediciones El Caballito, 1997). Aun así, los abajofirmantes de la denuncia ante la CPI no estamos formulando calumnias ni mucho menos difamando a nadie. Los hechos y los datos asentados en el expediente respectivo han sido ampliamente documentados.

Es mi opinión, señor Calderón, que su reacción a nuestra denuncia, encabezada por el joven y brillante abogado Sandoval, ha sido desmedida y más propia de una personalidad autoritaria que de un demócrata apegado a derecho. Modestamente le sugiero que no lleve el asunto ante la scjn (así con minúsculas) porque ésta está obligada a contestarle que por encima de las que usted llama imputaciones falsas y calumniosas está la libertad de expresión. Esta es la paradoja del litigio entre nuestro diario y la revista Letras Libres: La Jornada ganó perdiendo y usted y sus empleados García Luna, Galván, Saynez, etcétera, quedaron desprotegidos jurídicamente para actuar en nuestra contra. Nadie sabe para quién trabaja.