martes 9 de febrero de 2010

SOLIDARIDAD CON TRABAJADORES DE LA SALUD APRESADOS EN FILIPINAS

MOVIMIENTO PARA LA SALUD DE LOS PUEBLOS


SOLIDARIDAD CON TRABAJADORES DE LA SALUD APRESADOS EN FILIPINAS

El Movimiento para la Salud de los Pueblos, integrado por movimientos sociales, movimientos comunitarios, asociaciones por el derecho y la defensa de la salud pública y colectiva; así como por instituciones académicas, intelectuales, investigadores…

Condenamos:

El apresamiento ilegal de 40 trabajadores comunitarios y profesionales de la salud en la provincia de Rizal en Filipinas. Los trabajadores fueron sometidos mientras asistían a un Taller de entrenamiento organizado por CDH (Council for Health and Development) . El CDH se convirtió en el frente de rescate y apoyo a las víctimas de las áreas desoladas por los tifones en los pasados meses en Filipinas.

Los reportajes iniciales informan que aproximadamente 300 militares y policías irrumpieron en casa de la Dra. Melicia Velmonte, reconocida y respetable profesional, especialista en enfermedades infecciosas.

Nosotros, miembros del MSP/PHM (Movimiento para la Salud de los Pueblos) nos solidarizamos con los colegas profesionales de la salud que de forma heroica ponen en riesgo su vida trabajando en condiciones extremas, llevando la salud a áreas de extrema pobreza donde el sistema público de salud no ha sido capaz de llevar a cabo su acción.

Exigimos:

¡La inmediata libertad de los trabajadores y activistas de salud!

Llamamos a las organizaciones de derechos humanos a velar por las vidas y la salud de estos profesionales cuyo único delito es haberse preocupado por la salud de los más pobres.

Carta de Solidaridad

Usted puede enviar una carta exigiendo la libertad de los trabajadores de la salud en Filipinas a la siguiente dirección:

H.E. Gloria Macapagal-Arroyo
President of the Republic
Malacañang Palace,
Jp Laurel St., San Miguel
Manila Philippines
Fax: (+632) 742-1641 / 929-3968
E mail: corres@op.gov. ph
opnet@op.gov. ph

Ge. Avelino Razon, Ret. PNP, Presidential Adviser on the Peace Proccess, Office of the Presidential
E mail: osec@opapp.gov. ph

Leila de Lima, Chairperson, Comimission on Human Rigthts
E mail: chr.delima@yahoo. com

Solidariamente,
PHM
MOVIMIENTO PARA LA SALUD DE LOS PUEBLOS

Equipo Comunicándonos

domingo 7 de febrero de 2010

Mejor callate vos



http://danielmancuso.blogspot.com/2010/02/mejor-callate-vos.html

viernes 5 de febrero de 2010

Edición boliviana del Diario del Che




En una publicación impresa de circulación todavía muy restringida, el Ministerio de Culturas de Bolivia dio a conocer en octubre de 2009 una réplica del famoso diario de campaña del Che.

Sin embargo, esta edición no contiene la trascripción (del manuscrito a las letras de imprenta) tal como era el diseño original del proyecto, concebido hace más de dos años en el marco de la conmemoración del 40 aniversario de la caída del Che.

Por ello, la trascripción laboriosamente elaborada que debía acompañar a la publicación facsimilar impresa, está aquí al alcance de todos.

Se trata de una verdadera y única edición boliviana del Diario del Che que además de ser completa (incluye documentos no publicados en ediciones anteriores) posee un significativo valor agregado: ha sido rigurosamente cotejada con la imagen digital de los originales eliminando errores tipográficos y otras alteraciones; lleva una introducción sobre la azarosa historia del diario; incorpora dos centenares de pies de página aclaratorios complementados con 127 fichas biográficas de los personajes mencionados.

Por otra parte, esta edición incluye herramientas facilitadoras de hipertexto y un formato accesible para cualquier usuario. En síntesis, ha sido pensada para los lectores contemporáneos y puede ser bajada de la web sin costo alguno, como corresponde a la invariable posición ética del Che que dejó su obra a la humanidad entera, un legado cuya mercantilización es inadmisible.

La Paz, 1 de febrero de 2009
Carlos Soria Galvarro

Descargalo aquí

Modelo juvenicida


Víctor M. Quintana S.

Mientras los medios nacionales celebraban que Salvador Cabañas pudo hablar, a ellos los silenciaron. Como para lanzar un mensaje terrorista a gobierno, candidatos y sociedad. Veintiocho personas, la mayoría jóvenes menores de 20 años, acribillados el sábado 30 de enero en Villas de Salvárcar, suburbio popular de Ciudad Juárez. Dieciséis muertos, 12 jóvenes y cuatro adultos que se acercaron a ayudar a sus amigos o hijos. Como llegó, el comando asesino se fue: en siete vehículos con la música a todo volumen.

La ciudad que se ha caracterizado por los feminicidios ahora destaca también por el juvenicidio. Tan sólo de septiembre para acá van tres masacres de jóvenes juarenses: 18 en el centro de rehabilitación El Aliviane, 10 más poco después en un centro similar, y la del sábado. Contamos sólo las de más impacto colectivo, porque en estas calles día a día siguen cayendo los jóvenes. Un 30 por ciento de los 4 mil 500 homicidios cometidos en Juárez entre 2007 y 2008 corresponden a jóvenes de menos de 19 años. (La Jornada, 2 de febrero de 2009, nota de Miroslava Breach). Si se cuentan los menores de 30, resulta que en la guerra contra el narco calderoniana los jóvenes han puesto más de la mitad de los muertos.

Y sin embargo, hace apenas dos semanas el Congreso del estado, con el solo voto en contra de Nueva Alianza y el PRD, reformó el Código Penal para incrementar de cinco hasta 15 años de prisión a los adolescentes infractores. Para muchos, los principales actores de la inseguridad son los jóvenes.

Lo que en Juárez sucede con nuestros jóvenes no es excepción o una típica excentricidad de la frontera norte del país. Los juvenicidios en Juárez son la comprobación palmaria del triple fracaso de las políticas del Estado mexicano. Son el resultado acumulado de muchos años de descuido o de maltrato estatal hacia los jóvenes. El futuro nos alcanzó: ahora son los jóvenes de Juárez, pero luego seguirán los de otras ciudades.

Fracaso en la estrategia contra el crimen organizado: la ofensiva militar y mediática de Calderón, hay que repetirlo por enésima vez, no ha funcionado ni en su variante “operativo conjunto”, conducida por el Ejército, ni en su variante operación coordinada, conducida por la Policía Federal. Las calles se llenan de soldados y policías, quienes, sin embargo, nunca llegan a tiempo, no digamos para prevenir los homicidios, sino ni siquiera para atrapar a los asesinos, apenas pueden controlar el metro cuadrado en que se paran. Los espacios públicos se pierden a manos de las fuerzas del orden o de las del desorden sangriento. El espacio privado, como la casa donde se celebraba la fiesta del sábado, es violentado por las armas asesinas con toda impunidad. A los jóvenes se les expulsó de sus antros, de sus discos, y ahora van a cazarlos a su propia casa.

Fracaso estructural en la política de Estado hacia los jóvenes. Pocos o nulos programas gubernamentales de prevención y atención a adicciones. Descuido total de la economía del cuidado que permita a padres y agencias de gobierno brindar protección, salud y educación a los niños y adolescentes. El Estado justifica la exclusión de la mayoría de solicitantes de educación superior mediante la sofisticada coartada del Ceneval. Claudica de promover, difundir y apoyar las expresiones culturales juveniles, en aras de ceder al duopolio televisivo la función educadora cotidiana. En el país donde hay 7 millones de ni-ni es, decir, jóvenes que ni estudian ni trabajan, Chihuahua era el estado que porcentualmente más contribuía ya en 2007. Una política torpe que en 2009 expulsó a 700 mil muchachos del sistema escolar por falta de recursos para sostenerse y que provocó casi 350 mil intentos de suicidio. (La Jornada, 12 de enero de 2009, reportaje de Karina Avilés).

Fracaso histórico del modelo económico y social. Una economía oligopolizada y subordinada que cada año les cierra el paso al millón 200 mil jóvenes que llega cada año al mercado de trabajo; que condena al subempleo o a ingresos precarios a quienes han logrado terminar su carrera universitaria. Tan sólo entre 2008 y 2009 la tasa de desempleo entre los jóvenes de 15 a 24 años se disparó de 7.6 a 10.3 por ciento, dos veces y media más que la tasa de desempleo de los adultos, según la Organización Internacional del Trabajo. Los jóvenes que ahora delinquen son los hijos de los ajustes estructurales, del neoliberalismo, del Estado mínimo de los errrores de diciembre y Fobaproa, señala un periodista chihuahuense. La emigración forzada, el suicidio o la sicariada son las únicas opciones. ¿Por qué le vamos a tener miedo a la muerte si ya nacimos muertos?, decía un joven pandillero de Juárez.

No son las balas: es una perversa política de Estado en lo político, en lo económico, en lo social, en lo cultural, lo que mata a nuestros jóvenes. En Juárez, pero no sólo en Juárez, en la nación entera, ya sean asesinados, ya sean gatilleros, todos nuestros jóvenes son víctimas.

http://www.jornada.unam.mx/2010/02/05/index.php?section=opinion&article=017a2pol

martes 2 de febrero de 2010

Quienes son el enemigo verdadero

domingo 31 de enero de 2010

Cierto ayer, cierto hoy



El desarrollo de la mujer, su libertad, su independencia, deben de surgir de ella misma, y es ella quien deberá llevarlos a cabo. Primero, afirmándose como personalidad y no como mercancía sexual. Segundo, rechazando el derecho de cualquiera que pretenda ejercer sobre su cuerpo; negándose a engendrar hijos, a menos que sea ella quien los desee; negándose a ser la sierva de Dios, del Estado, de la sociedad, de la familia, etc., haciendo que su vida sea más simple, pero también más profunda y más rica. Es decir, tratando de aprender el sentido y la sustancia de la vida en todos sus complejos aspectos, liberándose del temor a la opinión y a la condena pública. Sólo eso, y no el voto, hará a la mujer libre


sábado 30 de enero de 2010

Gotan Project - Queremos Paz




Queremos paz, queremos construir una vida mejor para nuestro pueblo y, por eso, eludimos al máximo caer en las provocaciones maquinadas por los yanquis, pero conocemos la mentalidad de sus gobernantes; quieren hacernos pagar muy caro el precio de esa paz. Nosotros contestamos que ese precio no puede llegar más allá de las fronteras de la dignidad.

Ernesto Che Guevara